
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/07/01/175/0/7364/4142/0/0/60/0/9aee115_upload-1-ecqxo3agt3fb-000-48em9t8.jpg
LFI y la crisis diplomática con Argelia
La Relación Diplomática entre Francia y Argelia ha vivido tensiones notables en los últimos años. La visita del diputado de La France Insoumise (LFI), Sébastien Delogu, a Argelia, ha desencadenado una serie de reacciones, tanto en Francia como en el norte de África. Durante su visita, Delogu abogó por un diálogo “d’égal à égal” entre ambos países, algo que ha causado revuelo en la política francesa. La declaración de Delogu se produce en un contexto donde las relaciones entre ambos países son especialmente frágiles.
Desacuerdos en el seno de LFI
Desde su regreso, el partido de Jean-Luc Mélenchon ha buscado distanciarse de las **declaraciones** de Delogu. El partido emitió un comunicado en el que aclara que el diputado se **expresó de forma personal** y que sus opiniones no reflejan la postura del grupo parlamentario. Este hecho pone de manifiesto las tensiones internas dentro de LFI, así como la complejidad de la situación diplomática entre Francia y Argelia.
Un contexto delicado
La crisis entre ambos países se agudizó tras la reciente **política exterior** francesa sobre el Sahara Occidental. Argelia ha apoyado durante décadas la causa de los independentistas del **Polisario**, lo que ahora contrasta con la postura oficial de Francia, que reconoce un “plan bajo soberanía marroquí”. Este desacuerdo ha generado un ambiente de desconfianza y confrontación, complicando aún más las relaciones diplomáticas.
La voz de Argelia
Durante su visita, Delogu enfatizó que “hay una **mar** Mediterráneo que nos une” y recordó la **historia** común entre Francia y Argelia. Estas palabras fueron recibidas con división en su país, donde muchos se sintieron ofendidos por la percepción de que algunos representantes franceses no muestran el debido respeto hacia Argelia. El ministro del Interior, Bruno Retailleau, ha sido criticado por el gobierno argelino debido a sus continuas declaraciones consideradas como ataques a la integridad del país norteafricano.
THIBAUD MORITZ / AFP
LFI toma distancia de Sébastien Delogu tras sus declaraciones en Argelia, realizadas el lunes 30 de junio.
La situación de los prisioneros políticos
El caso de los **prisioneros políticos** en Argelia también ha sido un punto de fricción. Recientemente, el escritor franco-argelino Boualem Sansal fue condenado a cinco años de prisión por comentarios considerados como provocativos. Delogu, al visitar Argelia, no tuvo la oportunidad de referirse a este caso ni al del periodista francés Christophe Gleizes, quien fue sentenciado a siete años de prisión por “apología del terrorismo”. A pesar de la política interna, LFI ha externado su **preocupación** y ha exigido la **liberación inmediata** de ambos.
Mirando hacia el futuro
En un momento en que la izquierda radical parece querer lograr un cambio en la política franco-argelina, Delogu apuntó que, para lograr “otra vía”, se necesita un **cambio político** en Francia. Propuso continuar centrados en el diálogo y el respeto de las soberanías, enfatizando que las elecciones son **cíclicas** y que el futuro depende de la voluntad del pueblo. Sin embargo, el legado de la colonización y el respeto por la historia compartida deberán ser considerados en cualquier esfuerzo por mejorar las relaciones.




