
El productor de fibra austriaco Lenzing AG cerró el ejercicio 2022 con un aumento significativo en las ventas a pesar de las condiciones adversas. El resultado final, sin embargo, fueron números rojos. Así surge de un informe anual actual que la compañía publicó el jueves.
Así, las ventas del año pasado ascendieron a 2.570 millones de euros, lo que supuso un aumento del 16,9 por ciento respecto a 2021. Sin embargo, el grupo dijo que el crecimiento se debió “principalmente a los precios más altos de la fibra”. En la segunda mitad del año, el entorno del mercado se deterioró significativamente y “el deterioro del clima del consumidor” tuvo un impacto negativo en el desarrollo comercial.
Los beneficios se vieron afectados por el fuerte aumento de los precios de la energía y las materias primas. Las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) se contrajeron un 33,3 por ciento a EUR 241,9 millones. Como resultado, el grupo registró una pérdida neta de 37,2 millones de euros después de registrar un superávit de 127,7 millones de euros el año anterior.
En vista del último desarrollo, Lenzing lanzó un programa de reducción de costos en el otoño que se espera que genere ahorros anuales de al menos 70 millones de euros en el futuro. La compañía anunció el miércoles que espera un EBITDA en el rango de 320 a 420 millones de euros para 2023 y suspenderá su política de dividendos en el año en curso.




