
El fabricante de fibra austriaco Lenzing AG tuvo que rendir homenaje una vez más a las adversas condiciones económicas. El lunes, la compañía emitió una advertencia de ganancias para el actual año fiscal 2022.
Ahora espera que las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) solo alcancen alrededor de EUR 250 millones, lo que está “por debajo de las expectativas del mercado”. El grupo ya había recibido su pronóstico que era válido hasta ese punto de septiembre, pero hasta hace poco esperaba un resultado en línea con las expectativas actuales del mercado.
La reducción en el objetivo de ganancias que ahora se ha anunciado se debe “a efectos excepcionales en relación con el programa de ahorro acelerado, así como a efectos cambiarios y un mayor deterioro en el entorno del mercado”, explicó la compañía en un comunicado.
Por primera vez, la previsión actualizada también incluye gastos no recurrentes como consecuencia de las medidas de ahorro implantadas en el tercer trimestre, con las que el grupo pretende reducir su base de costes anual en 70 millones de euros. “Debido al progreso acelerado, los gastos de reestructuración ya se tendrán en cuenta en el resultado de 2022”, explicó Lenzing. Además, la compañía es “como toda la industria de procesamiento cada vez más afectada por los desarrollos extremos en los mercados globales de energía y materias primas”.




