
El capitán nerazzurri se mostró vacío: “Después del derbi hablamos menos y trabajamos más”
Después de 5 jornadas de campeonato, leer el número cero junto a la entrada “goles marcados” de Lautaro Martínez resultaba extraño. El argentino tuvo un comienzo de temporada complicado, pero ni siquiera el final de la temporada anterior estuvo a su nivel: último gol el 10 de mayo en Frosinone, desde entonces, en los nerazzurri, oscuridad. Sin embargo, Toro tiene muchas excusas. Al finalizar el último campeonato dominado por el equipo de Inzaghi, Lautaro partió hacia Estados Unidos, donde con su Argentina ganó -como protagonista y máximo goleador- la Copa América. Miles de kilómetros recorridos, enorme cansancio físico y mental. Martínez pagó por esto y por una pequeña lesión muscular posterior, pero hoy vuelve a estar de moda.
derbi detrás de nosotros
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El difícil comienzo de Lautaro también se vio amplificado por el primer derbi de los últimos 7 que perdió el Inter. Un partido en el que Toro todavía le dio una asistencia a Dimarco, pero aún así se quedó sin gol. “Después del derbi hablamos menos y trabajamos más – confesó el argentino tras la victoria en Udine -, pero creo que se demostró en el campo. El gol es ciertamente importante para mí, está claro que un atacante lo busca. Pero yo Siempre hago lo contrario: trabajo para el equipo y si logro marcar aún mejor, tenemos que seguir trabajando y llevar al Inter cada día más alto, porque el Inter debe crecer”. Palabras de gran responsabilidad, como siempre, que confirman que Lautaro, como capitán, se siente en el centro del proyecto nerazzurri. Así como las declaraciones inmediatas post-derby fueron de enorme responsabilidad: “Sé que llego tarde y trabajaré aún más, cállate”.
de san siro a udine
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A Lautaro le llevó menos de una semana convertir las palabras en hechos. Los proclamas se convirtieron en goles, y no importa si fue necesaria un poco de suerte para romper el empate. El gol desperdiciado de cabeza en la primera parte por invitación encantadora de Calhanoglu pudo haber derribado a Toro, pero siguió trabajando con y para el equipo. Despegarse hoy parecía sólo cuestión de minutos. Así fue. Tras el afortunado gol que llegó al final de la primera parte, Lautaro volvió al césped para la segunda parte con hambre de caníbal. Misma pelea, misma pelea. Y tardó apenas 2 minutos de la segunda parte en recuperar un gol propio: invitación de Thuram, control orientado y disparo a córner. Tauro ha vuelto. Para alegría de Inzaghi y de todo el Inter.
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