
La Amenaza de las Terapias de Conversión en EE. UU.
La reciente intervención de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre las terapias de conversión ha generado una profunda inquietud entre la comunidad LGBTQ+. Este tipo de tratamientos, que buscan cambiar la orientación sexual o la identidad de género de los pacientes, han sido objeto de controversia y rechazo mundial. Sin embargo, el caso de Kaley Chiles, una terapeuta en Colorado, ha logrado llevar este tema a la máxima instancia judicial del país.
SEBASTIEN BOZON / AFP
Aux États-Unis, les thérapies de conversion pourraient bientôt faire leur retour en force sous l’impulsion de la Cour Suprême.
El Contexto Legal y su Implicación
Las terapias de conversión son en su mayoría ilegales en diversos países, incluido Francia, donde se prohibieron en 2022. En Estados Unidos, su legalidad varía según el estado: en algunos lugares están completamente prohibidas, mientras que en otros son parcialmente aceptadas. El caso que ha llegado a la Corte Suprema se centra en la ley de Colorado de 2019 que prohíbe a los terapeutas aconsejar a los menores sobre cambiar su expresión de género o reducir su atracción hacia personas del mismo sexo.
La Corte tendrá que decidir si la ley es inconstitucional y, de hacerlo, la decisión podría aplicarse a los 51 estados del país, estableciendo un precedente preocupante. Esto podría significar un regreso a prácticas ampliamente condenadas que se consideran “discriminatorias y crueles”.
La Perspectiva de los Profesionales de la Salud
La comunidad médica y psicológica ha rechazado estas terapias. Según un informe de la Asociación Americana de Psicología, estas prácticas no solo son ineficaces, sino que también representan un grave riesgo de daños psicológicos para los pacientes. Entre los terapeutas y profesionales que abogan por el bienestar de la comunidad LGBTQ+, existe un consenso claro: estas “terapias” son perjudiciales.
Kaley Chiles, la terapeuta del caso, ha defendido su derecho a brindar opciones a sus pacientes, incluso si estas incluyen la reducción o eliminación de atracciones no deseadas. Sin embargo, los críticos sostienen que esta postura es perjudicial y podría exacerbar la disciminación contra las personas LGBTQ+.
La Influencia Conservadora en la Corte
Es importante resaltar que la composición actual de la Corte Suprema es mayormente conservadora. Con seis de los nueve jueces designados por presidentes republicanos, se espera que sus decisiones tiendan hacia una perspectiva conservadora en temas relacionados con género y sexualidad. Es relevante recordar que, recientemente, la Corte revirtió el derecho federal al aborto, un indicio de su inclinación política.
Este contexto político sugiere que la decisión sobre las terapias de conversión puede no ser favorable para quienes buscan mayor protección de los derechos LGBTQ+. Según Hugo Bouvard, experto en política estadounidense, la situación es desfavorable y “no hay muchas esperanzas en cuanto a la protección de las personas LGBTQ+” por parte de la Corte Suprema.
Implicaciones para los Derechos LGBTQ+
La posibilidad de que estas terapias de conversión sean reintroducidas en el ámbito legal podría tener un fuerte impacto en los derechos de la comunidad LGBTQ+. Los últimos diez años han visto un desgaste constante de los derechos fundamentales de las personas LGBTQ+ en Estados Unidos, con diversas leyes a nivel estatal que buscan reprender y silenciar a esta comunidad.
Las personas trans, en particular, han enfrentado políticas discriminatorias, incluyendo la obligación de usar baños según su sexo asignado al nacer y la prohibición de hablar sobre la homosexualidad o la transidentidad en las escuelas.
Algunos argumentan que el resurgimiento de las terapias de conversión añadiría una capa adicional de atacas en un contexto en el que sus derechos ya están bajo presión.
La situación actual es, sin duda, crítica. Se espera que la Corte Suprema tome una decisión que podría alterar de manera significativa la trayectoria de los derechos de la comunidad LGBTQ+ en los Estados Unidos. Con la creciente presión política y social en contra de estos derechos, el futuro de la comunidad LGBTQ+ se enfrenta a desafíos cada vez más complejos. La reactivación de estas terapias no solo afectaría a individuos, sino que también sentaría un precedente que podría deshacer años de progreso hacia la igualdad y el respeto por la diversidad sexual y de género.



