
– / AFP
Un sitio afectado por los ataques estadounidenses e israelíes en Teherán, el 28 de febrero de 2026.
Operación “Fureur épique”: Un ataque coordinado
La operación militar denominada “Fureur épique” fue anunciada por el Pentágono, marcando el inicio de un ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel contra múltiples ciudades y bases militares en Irán. Este ataque comenzó en las primeras horas del sábado 28 de febrero de 2026, y fue seguido por una notoria respuesta de las fuerzas iraníes.
Fase inicial del ataque
Alrededor de las 8 a.m. hora de París, el Ministerio de Defensa de Israel declaró haber llevado a cabo una “franca preventiva” dirigiendo sus ataques hacia infraestructuras militares y gubernamentales de Irán. La motivación detrás de este ataque fue la aparente amenaza de un ataque inminente por parte de Irán, que involucra misiles y drones.
Alcance de los objetivos
Las explosiones fueron reportadas no solo en Teherán, sino también en ciudades importantes como Ispahan y Qom. Mientras se escuchaban estas detonaciones, el sistema de alerta en Israel notificó a la población sobre la “alerta extremadamente grave”, lo que condujo a la clausura del espacio aéreo israelí.
Respuesta de Irán
Las fuerzas de los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron que iniciarían una “primera ola de ataques masivos” en respuesta a los bombardeos. Países vecinos, incluyendo Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, reportaron intercepciones de misiles iraníes, indicando el alcance y la intensidad de este conflicto.
Pronunciamiento de Donald Trump
Aproximadamente 30 minutos después de los ataques, el presidente estadounidense Donald Trump reivindicó las acciones mediante un comunicado, donde explicó que el objetivo era “destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles”. También hizo un llamado al pueblo iraní para que se “apoderara del poder”, instando a un levantamiento frente a la opresión.
Consecuencias inmediatas y ataques a bases estadounidenses
En respuesta al ataque, Teherán lanzó su contraofensiva, amenazando con una “respuesta aplastante” si la violencia continuaba. Las bases militares de los Estados Unidos y de Israel fueron mencionadas como posibles objetivos legítimos de estas represalias.
Impacto regional
El conflicto también tuvo repercusiones en toda la región, afectando a bases militares en Qatar, Kuwait y Baréin. A pesar de ser consideradas aliadas de Estados Unidos, estos países expresaron su preocupación por las posibles consecuencias de las acciones militares estadounidenses en la zona.
Conclusión
La operación “Fureur épique” marca un punto crítico en la relación entre EE.UU., Israel e Irán. Con un panorama geopolítico que tiende a incrementar tensiones, el desarrollo de los acontecimientos requerirá atención internacional y un análisis detallado de los efectos en la estabilidad regional.



