
Las plataformas de entrega enfrentan una grave acusación: trata de seres humanos
Recientemente, la tensión entre los repartidores y las plataformas de entrega ha aumentado considerablemente. Cuatro asociaciones han presentado una denuncia penal en París contra Uber Eats y Deliveroo, acusándolas de “trato de seres humanos”. Esta denuncia busca visibilizar las inhumanas condiciones laborales a las que se enfrentan estos trabajadores.
Condiciones de trabajo denunciadas
La denuncia, que consta de 81 páginas, se fundamenta en varios informes y estudios que evidencian un sistema laboral precario. Los demandantes describen el reclutamiento de repartidores en situaciones vulnerables y la explotación de sus condiciones de trabajo. Según Thibault Laforcade, abogado de las asociaciones, se encuentra “un sistema que obliga a trabajar en condiciones que atentan contra la dignidad humana”.
Datos impactantes sobre los repartidores
Un estudio de Médicos del Mundo revela que los repartidores trabajan en promedio 63 horas por semana, obteniendo ingresos aproximados de 1,480 euros al mes, lo que equivale a menos de 6 euros brutos la hora. Esta situación se suma a protestas anteriores que han denunciado largos horarios de trabajo, ingresos inestables y presión constante generada por los algoritmos de trabajo.
El perfil de los repartidores cambiante
La composición de los repartidores ha evolucionado. Originalmente considerados trabajadores temporales, ahora una gran mayoría proviene de la inmigración. El mismo informe indica que un asombroso 98% de los repartidores son extranjeros, y aproximadamente dos tercios de ellos carecen de un permiso de residencia. Para sortear esta precariedad, muchos optan por prácticas ilegales como el alquiler de cuentas, donde trabajan bajo la identidad de otra persona, lo que también afecta sus ingresos.
La lucha por los derechos laborales
Las organizaciones denunciantes también subrayan la existencia de lo que llaman un “falso trabajo independiente”. A pesar de que la Unión Europea ha adoptado directrices para combatir esta problemática, Francia aún no ha implementado estas medidas. La denuncia describe un sistema laboral opaco donde la plataforma domina el flujo de información, mientras que los repartidores se sienten a merced del sistema, expuestos al riesgo de ser desconectados o verse forzados a aceptar trabajos mal remunerados.
Respuesta de las plataformas
En respuesta a estas acusaciones, Uber Eats y Deliveroo han rechazado enérgicamente la comparación con la trata de personas. Uber Eats argumenta que sus repartidores trabajan un promedio de 26 horas a la semana y resalta un aumento en sus ingresos. Por su parte, Deliveroo niega cualquier irregularidad, afirmando que se basa en datos del sector que muestran la mejora de la remuneración.
Consecuencias legales de la denuncia
La acusación de tratar seres humanos es severa, con posibles penas de hasta diez años de prisión y multas significativas. Para que la denuncia prospere, se debe demostrar que las empresas eran conscientes de las difíciles condiciones de trabajo de sus empleados. Según Laforcade, “las plataformas saben de la extrema precariedad en la que están inmersos los repartidores, y ellos tienen tanto derechos como cualquier otro trabajador en el país”.
La situación de los repartidores en las plataformas de entrega como Uber Eats y Deliveroo sigue siendo un tema crucial que merece atención y análisis continuo, especialmente en el contexto actual de luchas laborales y derechos humanos.



