
El edificio se convertirá en la principal comisaría de policía de los municipios de Diksmuide, Koekelare, Houthulst y Kortemark. Unos 100 empleados empezarán a trabajar allí en la primavera de 2025. El edificio costará 9 millones de euros y será ecológicamente responsable. Por ello, el arquitecto optó por una construcción de madera maciza. La madera es un producto natural y circular y contribuye a una producción neutra en CO2.
Las obras avanzan según lo previsto. Los pilones están en pie desde hace algún tiempo, las losas del suelo están colocadas y la construcción del tejado está cerrada. La fecha de entrega está prevista para el primer trimestre de 2025. La zona policial espera poder mudarse para el verano de 2025.
