
GUILLAUME BAPTISTE / AFP
Photo d’illustration montrant l’avocat français Juan Branco à l’ouverture du procès de dix personnes accusées de cyber-harcèlement sexiste à l’encontre de Brigitte Macron, à Paris, le 27 octobre 2025.
El **27 de octubre de 2025**, el tribunal correccional de París fue escenario de un **juicio polémico** que involucró a diez individuos acusados de **cyberacoso** contra la primera dama de Francia, Brigitte Macron. Durante la audiencia, los demandados presentaron argumentos que sorprendieron a muchos, alegando que sus acciones eran meras manifestaciones de **humor** o intentos de **informar** al público acerca de alegaciones infundadas sobre la vida personal de Macron.
Antecedentes del Caso
La controversia comenzó con la difusión de una serie de **infomujeres** que insinuaban la **transidentidad** de Brigitte Macron y la acusaban, sin fundamento alguno, de **pedofilia**. Estos rumores se propagaron rápidamente en las redes sociales, llevando a que las autoridades decidieran actuar. Aunque los acusados tienen edades que van de los **41 a los 65 años**, la mayoría se mostró incrédula acerca de su presencia en el juicio, pese a que algunos fueron identificados como los **más activos** en la difusión de los mensajes hirientes.
Las Declaraciones de los Acusados
Uno de los acusados, **Jérôme A.**, de 49 años, explicó que había utilizado una plataforma de inteligencia artificial para investigar sobre Brigitte Macron y descubrió que existían **seis millones** de publicaciones sobre ella. Afirmó haber realizado varios tweets que describió como **sarcasticos**, defendiendo su derecho a criticar a figuras públicas. La presidenta del tribunal, sin embargo, cuestionó si su declaración “la bite à Brigitte Macron” podría ser catalogada realmente como crítica constructiva.
Otro de los principales acusados, conocido como **« Zoé Sagan »**, también hizo su entrada en la sala del tribunal enviando un mensaje de **« acoso inverso »** durante una conferencia de prensa improvisada. Este individuo se ha hecho conocido en las redes por sus polémicos comentarios, incluidos aquellos que involucraban **videos** de contenido sexual relacionados con otros políticos asociados a **Emmanuel Macron**.
Argumentos a Favor de la Libertad de Expresión
A lo largo del juicio, varios acusados hicieron referencia a la **libertad de expresión**. **Jérôme C.**, un hombre de 55 años, argumentó que su participación en el caso era un reflejo de lo que él describió como **« el espíritu Charlie »**, en alusión a la famosa revista satírica francesa **Charlie Hebdo**. Este argumento fue respaldado por otros acusados como **Bertrand S.**, un galerista que habló de un supuesto **Estado profundo mediático** que busca silenciar voces críticas.
Por su parte, **Delphine J.**, conocida por su pseudónimo **Amandine Roy**, decidió hacer uso de su derecho al silencio, lo que ha llevado a especulaciones sobre su posible conexión con los hechos tratados en el juicio. Su actitud ha sido vista como una manera de protegerse frente a una situación cada vez más complicada en el ámbito público.
El Impacto en la Familia Macron
El tribunal también tuvo que enfrentar las repercusiones personales que este caso ha traído. Brigitte Macron ha declarado a los investigadores que la **rumorología** ha tenido un **fuertísimo impacto** en su vida, afectando no solo su bienestar, sino también el de su familia. Su hija **Tiphaine Auzière** está llamada a declarar en la siguiente sesión del juicio, lo que añade un componente emocional al proceso judicial. Se informa que sus nietos han escuchado los rumores, preguntándose si su **abuela es un hombre**, lo cual subraya la severidad de la situación.



