
Les classes sont beaucoup plus calmes: La médiation canine au lycée Gabriel Fauré
Un proyecto innovador
En el Lycée Gabriel Fauré de Foix, la rutina escolar se ha transformado gracias a la presencia de Togo, Peps y Aïko, los perros que acompañan a la profesora de letras modernas, Julie Lauret. Este proyecto de mediación canina, iniciado a mediados de septiembre, tiene como objetivo principal mejorar el bienestar y la salud mental de los estudiantes, especialmente tras los efectos adversos que dejó la pandemia.
La importancia de la mediación canina
Julie Lauret, quien tiene cinco perros en casa, decidió integrar a sus mascotas en el aula tras reflexionar sobre la salud mental de sus alumnos. “Sabemos que la mediación canina puede ayudar a calmar y motivar”, comenta. Este enfoque no solo busca que las clases sean más amenas, sino también más tranquilas y propicias para el aprendizaje.
Proceso de adaptación
La implementación del programa no ocurrió de la noche a la mañana. Desde la primavera anterior, se realizaron visitas al colegio para acostumbrar a los perros al nuevo entorno. Togo, un épagneul papillon de tres años, y Peps, una golden retriever de cuatro, comenzaron a integrarse lentamente en las clases, primero en grupos reducidos y, más recientemente, en clases completas. Además, un tercer perro, Aïko, se encuentra en formación para unirse al equipo.
Un ambiente más tranquilo
La presencia de los perros ha tenido un efecto positivo en el ambiente del aula. Los estudiantes tienen la libertad de acariciar a los perros durante las clases, exceptuando aquellos momentos en que los animales necesitan descansar. “Las clases son mucho más tranquilas”, afirma Valentine, una de las alumnas. Los perros no solo sirven para aliviar el estrés, sino que también fomentan la asistencia a las clases.
La aceptación entre los estudiantes
Las reacciones de los alumnos son variadas. Por ejemplo, Maïana expresa su alegría al ver a los perros: “Me encantan, tienen cada uno su propio carácter”. Por otro lado, Alex, que inicialmente no es muy aficionado a los perros, ha encontrado en Togo una fuente de calma que le ayuda a manejar el estrés. Esta inclusión ha demostrado ser especialmente útil en materias que tradicionalmente generan más ansiedad, como matemáticas o francés.
Mascotas y compañeros de clase
Togo, Peps y Aïko no solo están presentes durante las clases; también se han convertido en verdaderas mascotas del colegio. Los estudiantes los esperan durante los recreos para pasar tiempo con ellos. Julie Lauret, quien se siente satisfecha con el impacto de sus perros, ha mencionado que esta experiencia también le sirve a ella como un método para reducir el estrés.
Un enfoque integral hacia el bienestar
Además de sus funciones en el aula, los perros visitan la enfermería y participan en sesiones con estudiantes internos. Julie también está desarrollando talleres para preparar a los estudiantes para sus exámenes. Todo esto con el objetivo de seguir promoviendo un ambiente educativo que priorice la salud mental y emocional de los alumnos.
Este ejemplo del Lycée Gabriel Fauré demuestra cómo la combinación de educación y apoyo emocional puede transformar la experiencia escolar, haciendo que las clases sean no solo más productivas, sino también más agradables.



