
El salto desde el pasado fue un desafío. La sensación, sin embargo, es que las cosas pueden mejorar en el nuevo año.
No fueron los años de la Juventus los que dejamos atrás. Desde el adiós de Ronaldo al inicio del campeonato, que afectó a toda una temporada, hasta la lesión de Pogba. Desde la eliminación de todo el consejo de administración hasta la larga polémica ligada a las plusvalías, con un tira y afloja sobre el alcance de la sanción. De la nueva renuncia de Pogba a la descalificación de Fagioli. En resumen, sucedieron todo tipo de cosas y, en todo esto, Allegri logró, y no es poca cosa, lograr un tercer puesto en la Liga de Campeones y una Copa de Italia. No es suficiente para un equipo, una empresa, históricamente acostumbrada a luchar por otros objetivos. Incluso los últimos meses de este 2024, tras la revolución estival, nos han dejado un poco cautelosos. Quienes esperaban un cambio radical con la llegada de Thiago Motta, desde el punto de vista del juego y de los resultados, se vieron decepcionados. Pero la sensación, absolutamente personal, es que el próximo año 2025 puede volver a ser un año de la Juve, un verdadero año de la Juve. Por cinco razones fundamentales.


