The Ashes: Cuando Fred Trueman se negó a correr alrededor del barco
El viaje por mar y la preparación
Al embarcarse en su última gira por Australia, los jugadores de cricket de Inglaterra se enfrentaban a un dilema: ¿cómo llenar los días en el mar? “En mi caso, comes,” dice Larter. Asegura que nunca antes había experimentado un periodo de comidas tan magníficas como en ese viaje. Los mayordomos del barco se complacían en servirles abundantes banquetes, sabiendo que los jugadores disfrutarían de cada bocado.
Sin embargo, a pesar de las delicias culinarias, los jugadores debían mantenerse en forma para la famosa serie de The Ashes. Cada mañana, participaban en sesiones de ejercicio y disfrutaban de instalaciones como canchas de bádminton. “Movíamos pesas, saltabamos y hacíamos diversas actividades,” recuerda Larter. La gestión del equipo quería llevar las cosas a un nuevo nivel.
El desafío de Gordon Pirie
El destino intervino cuando Gordon Pirie, un atleta británico medallista de plata en los 5,000 metros en los Juegos Olímpicos de 1956, subió a bordo. Fue invitado a dirigir las sesiones de ejercicio. “Se presentó con sus pantalones cortos y decidió que la mejor forma de ejercitarnos sería correr alrededor del barco,” dijo Larter. Aunque era una distancia considerable, él se puso a hacerlo.
Sin embargo, no todos estaban conformes. Fred Trueman, un jugador conocido por su sinceridad, había lanzado más de 1,100 overs durante la temporada de cricket inglesa y se mostró reacio a la idea. “Fred opinó que no iba a correr alrededor,” comenta Larter. Para él, mantenerse en forma significaba jugar cricket, no correr por el barco.
Encuentros y descubrimientos
El viaje fue para Larter más que un simple tour con Inglaterra; fue su primera salida del país. En la cubierta superior, se mezcló con viajeros acomodados, mientras que en la parte inferior encontró a emigrantes buscando una nueva vida en Australia. “La mayor receptividad la encontramos abajo,” dice, refiriéndose a los jóvenes dispuestos a iniciar una nueva aventura.
El barco no navegó directamente a Perth, sino que hizo una parada inesperada en Sri Lanka para jugar un partido en Colombo. “Salimos al campo y Ted Dexter me dijo que yo abriría el bowling,” narra Larter, quien al intentar lanzar se cayó de cara. “¡No podía controlar mis piernas!,” recuerda, explicando cómo la falta de equilibrio tras días en alta mar le jugó una mala pasada.
Un momento memorable en Sri Lanka
La tripulación del barco fue recibida con hospitalidad, incluyendo una gran barbacoa en la playa organizada por el ejército británico. “¿Cómo llegas a eso desde un pequeño pueblo en Suffolk?,” reflexiona Larter, subrayando lo extraordinario que fue estar en una playa de Sri Lanka rodeado de personas amables.
El viaje fue un descubrimiento no solo del cricket, sino también de la vida y las historias de quienes cruzaron su camino. Aunque Fred Trueman se negó a correr, su filosofía de mantener la forma a través del juego resonará para siempre, mientras que su personalidad única dejó una huella indeleble en esa memorable gira.
