
FRANCOIS GUILLOT / AFP
Martine Aubry y Lionel Jospin, aquí en octubre de 2000, en la Asamblea Nacional.
## Las 35 horas: Un legado polémico
Si bien Martine Aubry es conocida como la “Dama de las 35 horas”, fue Lionel Jospin quien impulsó esta reforma durante la campaña electoral de 1997. Este cambio significativo en la legislación laboral busca equilibrar el tiempo de trabajo y promover la creación de empleos en Francia. Desde su implementación el 1 de enero de 2000, la duración legal del trabajo se estableció en 35 horas semanales, una medida que aún continúa suscitando críticas en el panorama político actual.
## Impacto en el empleo: menos de lo esperado
Según estudios del Insee y la Dares, la reforma ha generado entre 300,000 y 400,000 nuevos empleos en Francia. Aunque este número es considerable, no alcanza las expectativas iniciales de Jospin, que estimaba un aumento de 700,000 empleos. Eric Hayer, economista del Observatorio Francés de Conjunturas Económicas, ha destacado que, si bien se crearon empleos, la reforma no logró reducir el desempleo de manera significativa.
### Opiniones divididas
A pesar de los logros modestos en la creación de empleo, un debate constante gira en torno al impacto económico de las 35 horas. El economista liberal Nicolas Bouzou argumenta que las medidas complementarias, más que la propia reducción de horas, fueron las que realmente apoyaron el crecimiento del empleo. Bouzou también minimiza la afirmación de que la ley haya destruido la competitividad de la economía francesa.
## Críticas y desafíos financieros
Uno de los señalamientos más frecuentes a esta reforma es su costo para las finanzas públicas, especialmente en el sector de salud. Jospin reconoció que la implementación no fue perfecta y los ajustes posteriores han complicado aún más la situación financiera del país. Con la introducción de horas suplementarias que se defiscalizan, se estima que el costo de estas se aproxima a 5 mil millones de euros anuales.
## ¿Quién se atreverá a derogar las 35 horas?
A pesar de las críticas, ninguna administración ha tomado la decisión de derogar completamente la ley de las 35 horas. Desde el quinquenio de Nicolas Sarkozy, la derecha ha intentado limitar las consecuencias negativas de esta reforma sin eliminarla, lo que ha complicado el debate político sobre el tema.
François Fillon, en su programa electoral de 2017, propuso derogar las 35 horas, pero esta idea ha encontrado resistencia en el contexto actual. Figuras como Édouard Philippe han señalado que, aunque las 35 horas son una “muy mala idea”, reintroducir las 39 horas tampoco es necesariamente la solución.
## Un futuro incierto
Con las elecciones presidenciales a la vista, la discusión sobre las 35 horas promete resurgir. Los partidos de derecha continuarán abogando por alternativas que les permitan recuperar la competitividad sin menoscabar los derechos laborales. Así, las 35 horas seguirán siendo un tema candente en la política francesa, reflejando tanto la lucha por los derechos de los trabajadores como la necesidad de una economía dinámica.




