
De nouveaux laits infantiles potentiellement contaminés sont retirés de la vente. Des lots de Gallia Calisma et Blédilait. Ils s’ajoutent aux marques Guigoz, Picot et Nidal.
Aumento de la preocupación por la seguridad alimentaria en leches infantiles
Recientemente, familias con bebés se encuentran en alerta debido a un nuevo retiro de la venta de leches infantiles que podrían estar contaminadas. La empresa Danone ha decidido retirar dos lotes de productos: Gallia Calisma y Blédilait, como medida de precaución. Este retiro se suma a otros lotes de marcas reconocidas como Guigoz, Picot y Nidal.
Detalles sobre los lotes afectados
A continuación, se presentan los detalles de los productos que han sido retirados:
Gallia Calisma Relais 1er âge (0-6 meses)
- Peso: 830 g
- Fecha de durabilidad mínima: 13/10/2026
- Código EAN: 3041091725943
Blédilait 1er âge (0-6 meses)
- Peso: 400 g
- Fecha de durabilidad mínima: 29/10/2026
- Código EAN: 3041091470966
Las familias que posean estos productos deben evitar usarlos para alimentar a sus bebés y, en su lugar, devolverlos al punto de compra o destruirlos.
La amenaza de la cereulide
El motivo principal detrás de este preocupante retiro es la posible presencia de la toxina llamada cereulide. Esta toxina es capaz de provocar trastornos digestivos graves en los lactantes, como diarreas y vómitos considerables. Se ha identificado que esta contaminante podría haberse introducido a través de un insumo: el aceite rico en ácido araquidónico (ARA), que proviene de Cabio Biotec, un productor situado en Wuhan, China.
Marcas involucradas en la alerta
Este retiro no es un caso aislado. Desde comienzos de enero, otros gigantes de la industria láctea como Nestlé y Lactalis también han retirado varios lotes de leche infantil, incluyendo marcas como Guigoz, Picot y Nidal. A pesar de que los controles de seguridad alimentaria son rigurosos, la cereulide no forma parte de las pruebas estándar, lo que plantea interrogantes sobre la seguridad de estos productos.
Declaraciones de la empresa
Danone ha declarado que, según sus “controles de rutina y análisis adicionales”, sus productos son seguros y conformes a las normativas alimentarias vigentes. Sin embargo, han optado por seguir las nuevas recomendaciones emitidas por una autoridad europea. Esto pone de manifiesto la importancia de la vigilancia y el cumplimiento regulatorio, especialmente en productos destinados a la población más vulnerable, como son los bebés.
Conclusión
Es esencial que los padres estén informados y tomen precauciones para proteger la salud de sus bebés. Mantenerse al tanto de las noticias sobre la seguridad alimentaria y las actualizaciones de productos puede prevenir incidentes desafortunados. La salud de los más pequeños debe ser siempre la prioridad, y es responsabilidad de todos estar alerta ante cualquier señal de alerta en los productos que consumimos.



