
Ambiente auténtico
Los propietarios no saben exactamente por qué la tienda es un plató de cine tan popular. “Tal vez tenga que ver con el ambiente auténtico”, dice Ramón. “Aquí el tiempo se detiene”.
Kai Hing abrió su tienda en 1975, lo que la convierte en la más antigua de Bijlmer. Los platos chinos y surinameses preparados en la cocina reflejan su propia historia: un joven que viajó de China a Surinam pasando por Hong Kong y luego llegó a los Países Bajos en los años 1970. “Inmediatamente me encantó el Bijlmer, me recordó a Surinam”.
abuela del barrio
Los residentes locales lo llaman cariñosamente Omoe, que significa “tío” en surinamés. En fotografías antiguas, Kai Hing sostiene en sus manos un clásico teléfono con cable y muestra la misma amplia sonrisa que todavía luce hoy. Muchos clientes de aquella época todavía vienen aquí para hacer sus compras semanales.
“Vengo aquí desde antes de Cristo”, dice riendo un hombre con un abrigo negro. “Pero siempre puedes acudir a él si te falta dinero. “Llévalo contigo, podrás pagar la próxima vez”, dice.
“He venido aquí toda mi vida”, dice una mujer que lleva una diadema gris. “Es una abuelita del barrio, una abuelita de la ciudad. Siempre te da buenos consejos cuando los necesitas”.
