
El 5 de noviembre, el juez declaró en quiebra a Delabie. La empresa familiar ha tenido pérdidas en los últimos años y ya no podía pagar los salarios de sus 28 empleados. Pero ahora la fábrica de tejidos, que suministraba tejidos a marcas de lujo como Hermès y Gucci, está siendo absorbida. Aún no está claro si todo el personal podrá seguir trabajando.

