
El año que viene aumentará la cuota de lenguado en el Mar del Norte, pero no en aguas occidentales. Y ahí es donde está la mayoría de los peces. La cotización supone, por tanto, una pesada carga para el sector. Ejercer más presión sobre Europa podría traer cierto alivio. Para ello se contará con un agrupamiento industrial que incluirá a pescadores, clientes, armadores y la propia lonja de pescado. Deben defender los intereses.
“Seguimos creyendo en la pesca belga y continuaremos con las inversiones previstas. Este año pusimos en marcha nuestra nueva línea de clasificación en Ostende e invertimos en un nuevo sistema de subasta. Aunque hay problemas iniciales, todo empieza a ir bien”, afirma Geert De Groote, presidente de Redercentrale.
