
El festival permite a los jóvenes probar nuevas experiencias y disfrutar de momentos especiales. Y los jóvenes artistas pueden mostrar aquí sus primeros trabajos artísticos.
Una de esas obras de arte es la misteriosa oficina de conteo. Pia y Mia del Teatro Casablanca cuentan a todos los niños que pasan. Se fijan en el color de sus ojos y también en su cabello. También cuentan cuántos peluches quedan en su cama, cuántos dulces se han comido ya o cuántos pasos pueden dar. Una vez finalizado el conteo, las dos damas vierten los resultados en una obra de arte. En otras palabras, es un “proyecto de diseño de datos”.
