
Después de un año negativo, el Bundesbank sólo espera que la economía alemana alcance un crecimiento mínimo en 2025. El banco central ha reducido significativamente sus expectativas para ambos años en comparación con la previsión de junio. La recuperación económica en 2026 también será más débil de lo esperado hace seis meses.
“La economía alemana no sólo lucha contra persistentes obstáculos económicos, sino también contra problemas estructurales”, explica el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel. Esto supone una presión especial para la industria, así como para sus negocios de exportación y sus inversiones. El mercado laboral ahora también reacciona “notablemente” a la debilidad económica que se viene produciendo desde hace mucho tiempo.
Pronóstico mucho más pesimista
Para el año en curso, el Bundesbank espera que la producción económica alemana disminuya un 0,2 por ciento. En junio, el banco central había pronosticado un aumento del 0,3 por ciento en el producto interno bruto (PIB) real para 2024. Alemania se dirige ahora a su segundo año consecutivo de recesión.
Para 2025, los economistas del Bundesbank sólo predicen un crecimiento del 0,2 por ciento en lugar del 1,1 por ciento; las expectativas para 2026 se han reducido del 1,4 por ciento al 0,8 por ciento.
Riesgo de conflictos comerciales
Según la evaluación del Bundesbank, las exportaciones sólo se recuperarán gradualmente. El consumo privado aumentará de manera constante, pero ya no tan fuerte como se esperaba, también debido a la situación cada vez más tensa en el mercado laboral.
“El mayor factor de incertidumbre para las previsiones en este momento es un posible aumento global del proteccionismo”, advierte Nagel. El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado altos aranceles a las importaciones procedentes de Europa. La UE podría responder con contramedidas. La nación exportadora Alemania probablemente se vería especialmente afectada por un conflicto comercial de este tipo.
La inflación está cayendo gradualmente
En cuanto a la inflación, los consumidores alemanes todavía necesitan un poco de paciencia: según las previsiones, la tasa de inflación se acercará gradualmente al objetivo del dos por ciento. Sin embargo, los alimentos y servicios caros impiden un declive más rápido. El Bundesbank espera una tasa de inflación del 2,5 por ciento este año, calculada según el método europeo (IPCA), y del 2,4 por ciento en 2025.
“A partir de 2026, la tasa de inflación en Alemania volverá a alcanzar gradualmente el dos por ciento”, afirma Nagel. El pronóstico actual del Bundesbank muestra una tasa IPCA del 2,1 por ciento para 2026 y del 1,9 por ciento en 2027.
El Banco Central Europeo (BCE) aspira a la estabilidad de precios a medio plazo con una tasa de inflación anual del dos por ciento para toda la zona del euro. Las tasas de inflación más altas reducen el poder adquisitivo de los consumidores. Entonces podrás permitirte un euro menos. (dpa)



