Recuperación de la producción de petróleo en el Golfo tras la reapertura del Hormuz
La producción de petróleo crudo en el Golfo podría recuperarse en gran medida dentro de unos meses tras la reapertura del Estrecho de Hormuz, según un informe de Goldman Sachs. Sin embargo, se advierte que un retorno completo a los niveles previos a la guerra podría llevar más tiempo y que la producción de petróleo enfrentará riesgos elevados si la clausura de esta vía crucial y las tensiones en Asia Occidente continúan por un período prolongado.
Impacto inicial de la crisis
La investigación llevada a cabo por Goldman Sachs estima que la producción del Golfo disminuyó en 14.5 millones de barriles por día (mbd), lo que representa un 57% en comparación con los niveles anteriores al conflicto. A pesar de que la recuperación puede ser rápida, siempre que no se produzcan nuevos ataques contra activos petroleros y se garantice una reapertura segura del Estrecho en los próximos meses, los primeros esfuerzos para aumentar la producción pueden verse complicados si el cierre se extiende.
Factores que determinan la velocidad de recuperación
La velocidad de recuperación de la producción dependerá de varios factores, como el transporte y las tasas de flujo de los pozos. Una vez que se reabra el Estrecho, las principales limitaciones serán la capacidad de las tuberías, la disponibilidad de tanqueros vacíos para transportar el petróleo previamente producido y la movilización de materiales y trabajadores para la rehabilitación de los campos. Goldman Sachs estima que la capacidad de los tanqueros vacíos en el Golfo ha caído en aproximadamente un 50%, lo que equivale a 130 millones de barriles desde el inicio del conflicto.
Datos históricos relevantes
Los datos históricos indican que los flujos en Hormuz alcanzaron un pico de 23.3 mbd en comparación con un nivel normal de 20 mbd, con una capacidad de redirección de tuberías que supera en 3.5 mbd el promedio. Las limitaciones forzadas pueden también crear complejidades en los reservorios, requiriendo intervenciones antes de que los pozos puedan volver a tasas de producción anteriores. Cuanto más prolongado sea el cierre, más extensa será la intervención necesaria.
Perspectivas de Goldman Sachs
Goldman Sachs identifica tres razones principales para una recuperación relativamente sólida en el corto plazo:
Daños físicos limitados: La evidencia de daños físicos en los campos petroleros es limitada en comparación con los activos de GNL.
Capacidad de producción de Arabia Saudita: Comentarios del CEO de Saudi Aramco sugieren que la producción saudí podría aumentar de manera relativamente rápida.
Despliegue de capacidad adicional: Históricamente, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos tienden a utilizar su capacidad adicional para estabilizar los mercados.
Riesgos de recuperación parcial
A pesar de estas perspectivas, el informe advierte que una recuperación total podría llevar varios trimestres y que existe el riesgo de que esta sea solo parcial tras un cierre prolongado. Las características de los reservorios varían ampliamente entre los campos del Golfo, complicando el reinicio de la producción.
Lecciones del pasado y pronósticos futuros
Los episodios históricos de interrupciones en el suministro de petróleo han mostrado resultados mixtos en términos de velocidad y extensión de la recuperación. Goldman Sachs señala que el choque actual es sin precedentes. Pronósticos externos de la EIA y la AIE sugieren que, en promedio, se puede recuperar el 70% de la producción perdida después de tres meses de reapertura y el 88% después de seis meses.
Por último, aunque no es el punto de vista base de Goldman Sachs, existe la advertencia sobre el riesgo de “cicatrices” en la capacidad de producción de petróleo que pueden surgir si las hostilidades se reanudan, como se ha visto en episodios previos de grandes choques de suministro.


