
“Vemos que los fuegos artificiales son cada vez más extremos y pesados y que se utilizan cada vez más en situaciones muy peligrosas para el medio ambiente”, afirma Jack Sijm, experto en fuegos artificiales de la policía.
Los fuegos artificiales, como las cobras, son explosivos masivos, afirma. Por ejemplo, contiene polvo flash, que es muy inflamable y sensible a la inflamación. “Si juntas varias de esas piezas y una explota, explotan todas. Eso es extremadamente peligroso, especialmente si es en un entorno residencial”.
‘Días de malestar’
“Ves que los informes que recibimos como policía son muy diversos: personas que están alarmadas, no sólo porque están muy asustadas por las violentas explosiones, porque las ventanas tiemblan a menudo, sino también, por ejemplo, informes sobre mascotas que son ser un golpe”.


