
La ocupación de una plataforma de perforación de Shell por parte de activistas de Greenpeace terminó el domingo. Seis activistas abandonaron la plataforma de perforación que se transportaba al puerto noruego de Haugesund. Greenpeace ocupó la plataforma durante unas dos semanas.
A finales de enero, cuatro activistas ocuparon la plataforma de perforación del buque de transporte White Marlin. Ese barco es propiedad del proveedor de servicios marítimos holandés Boskalis. Una semana después, dos activistas más se unieron cuando el transporte pasaba por el Canal. Los activistas navegaron casi 4000 kilómetros a bordo del barco.
Greenpeace pidió a Shell que “deje de perforar y empiece a pagar”. La organización ecologista cree que Shell debería dejar de extraer combustibles fósiles porque contribuyen al calentamiento global. Además, Shell debe pagar las consecuencias del calentamiento global.
Un juez británico dictaminó previamente que los primeros cuatro activistas debían abandonar el White Marlin. Greenpeace no prestó atención a esa declaración.
Shell ha presentado una reclamación por daños y perjuicios de 113.000 euros a la organización ecologista. Los activistas colocaron paneles solares y una turbina eólica en la plataforma flotante de producción y almacenamiento, entre otras cosas.
Greenpeace dice que los seis activistas no han sido arrestados.

