
“Tenemos que objetar ahora, porque hay una gran diferencia en la carga de ruido entre F35 y F16”, dice el concejal Remko van de Belt del municipio de Texel. “Creemos que el permiso otorgado no se ha otorgado correctamente”.
El Colegio dice que preferiría no querer litigar contra otro gobierno, pero se siente obligado. El municipio tiene algunas semanas para objetar y quiere hacerlo antes de que se realice la consulta anual con la defensa. El objetivo es hacer acuerdos claros sobre la carga de ruido antes de ese momento. Entonces la objeción siempre se puede retirar. “Los acuerdos que el municipio tiene con el Ministerio de Defensa actualmente ofrece una certeza insuficiente para garantizar los intereses de Texel”, informa la administración municipal.
Claridad
Antes de otorgar un nuevo permiso, primero debe haber más claridad sobre las consecuencias del ruido extra. Texel quiere que la nueva situación con los aviones más grandes sea bien medido. Si esto muestra que la calidad de vida en la isla está en juego, se deberán tomar medidas adicionales.

