
Las canciones de Aznavour, Brassens y Johnny Hallyday cobraron vida en el Bon Sauveur, donde los estudiantes de sexto grado del Collège Honoré de Balzac interpretaron las melodías favoritas de los residentes de la unidad “Germain-Cassan”. Un momento de conexión que devolvió la sonrisa a muchos.
Un Proyecto Intergeneracional de Éxito
El pasado 16 de junio, una clase de sexto grado del Collège Honoré de Balzac presentó la segunda parte de su proyecto intergeneracional “Palabras y canciones de ayer” a los residentes de la unidad de psicogeriatría. Alrededor de veinte ancianos estuvieron presentes y disfrutaron de las actuaciones preparadas por los jóvenes estudiantes. Cada residente tenía una hoja con las letras de las canciones seleccionadas durante una primera reunión a principios de año, donde los alumnos indagaron sobre sus preferencias musicales.
La Música como Estímulo de la Memoria
Entre las canciones interpretadas destacan clásicos como “La Bohème” y “Emmenez-moi” de Charles Aznavour, así como “Allumer le feu” de Johnny Hallyday. Estas melodías eran familiares para los residentes, muchos de los cuales enfrentan problemas cognitivos. Según la profesora El Khatib, “la música les permite estimular su memoria. Son canciones de su época”. Este enfoque generó una conexión instantánea entre las dos generaciones, que pronto comenzaron a cantar juntas.
Un Encuentro Cargado de Emoción
Los estudiantes también compartieron una canción más contemporánea, “La Symphonie des éclairs” de Zaho de Sagazan. Las jóvenes Rose-Rosy y Mila interpretaron “On se moque” de Lou, expresando su entusiasmo: “Estábamos muy nerviosas, pero nos hace felices verles sonreír”. Además, cinco alumnos leyeron frases de sus libros, poemas o canciones favoritas para brindar un poco de consuelo a los residentes.
Actividades que Crean Lazos
La actividad culminó con un divertido juego de “blind test”, donde los estudiantes y un residente formaron equipos. La respuesta fue abrumadoramente positiva, con participantes diciendo: “Es agradable, sentimos que volvemos a ser adolescentes”. Maryse y Marie expresaron su deseo de realizarlo al menos una vez por semana.
La profesora de música, Mme Vigueir, subrayó la importancia de estas iniciativas: “Permiten mezclar generaciones y el handicap”. Lise, una enfermera del servicio, coincidió, afirmando que tales actividades “vitalizan el ambiente y brindan sonrisas”.
Este tipo de encuentros no solo enriquecen la vida de los residentes, sino que también educan y sensibilizan a las nuevas generaciones sobre el valor de la música como herramienta terapéutica. La música, sin duda, actúa como un puente entre las generaciones, promoviendo una mejor calidad de vida para todos.



