
Las principales plataformas digitales que se encuentran dentro de los criterios definidos por la Ley de Mercados Digitales (DMA) pueden informar a la Comisión Europea desde el 2 de mayo. La normativa sobre…
Las principales plataformas digitales que se encuentran dentro de los criterios definidos por la Ley de Mercados Digitales (DMA) pueden informar a la Comisión Europea desde el 2 de mayo.
La regulación sobre los mercados digitales, presentado en diciembre de 2020 por la Comisión, inicia su primera fase de despliegue tras su entrada en vigor en noviembre. Las empresas afectadas por el texto ya tienen hasta el 3 de julio para declarar si caen dentro de los criterios establecidos por la UE para definir “Gatekeepers”, “Controladores de acceso”.
Esta es la piedra angular del texto europeo destinado a adaptar las políticas de competencia a la economía digital. Estos “guardianes” son las principales plataformas que ” en virtud de su posición, pueden tener el poder de actuar como un regulador privado y crear un cuello de botella en la economía digital “, de acuerdo a comunicado de la Comisión
Este estado viene con restricciones específicascomo la prohibición de promocionar sus productos en su plataforma, imponer software por defecto en un sistema operativo, facilitar la baja del usuario, la interoperabilidad de los servicios, etc.
Los GAFAM cumplen fácilmente con los criterios de la Ley de Mercados Digitales
Para ser considerado como un “controlador de acceso”, las empresas propietarias de una o más plataformas deben cumplir tres criterios. El primero es el de tener una facturación anual de 7.500 millones de euros en Europa en los últimos tres años. Su capitalización bursátil respecto al año anterior debe alcanzar los 7.500 millones de euros. Finalmente, debe tener más de 45 millones de usuarios europeos activos al mes en sus servicios y/o 10.000 profesionales al año, en los últimos tres años. A priori, Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft, todas cumplen estas condiciones. La Comisión también tiene la opción de añadir una empresa que no cumpla todos estos umbrales, si se considera dominante en su sector.
Una vez que las empresas interesadas se hayan presentado, la Comisión tendrá 45 días, hasta el 6 de septiembre, para elaborar su propia lista, el oficial. Se revisará cada tres años. Los que estarán allí dispondrán entonces de 6 meses para cumplir con las normas específicas que se les aplicanhasta el 6 de marzo de 2024.
Si uno de los guardianes tuviera la urgencia de no cumplir con sus nuevas obligaciones, el precio a pagar podría ser alto. La DMA da a la Comisión la posibilidad de imponer multas de hasta el 10% de la facturación mundial del grupo. En caso de recurrencia, podría ascender al 20%. Si el mensaje aún no ha llegado, la Comisión tendrá la opción de iniciar una investigación de mercado que podría resultar en la obligación de vender una o más actividades, la prohibición de adquirir a alguien o la prohibición de recopilar datos.


