
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/07/25/432/0/4608/2592/0/0/60/0/8b444e1_upload-1-ss1ubgca14bs-afp-20250615-hl-bohier-2801271-v1-highres-franceprotestpalestineparis.jpg
BASTIEN OHIER / Hans Lucas via AFP
Jean-Luc Mélenchon y Rima Hassan durante un rally de apoyo a Palestina en París (ilustración)
POLITICA – El cambio geopolítico en la región está tomando forma, y todos deben ser conscientes de su impacto. Tras la promesa del presidente francés **Emmanuel Macron** sobre el reconocimiento de la **Palestina** el pasado 24 de julio, las reacciones han sido diversas en la esfera política, especialmente en un país donde este tema suscita profundas divisiones, incluso entre la opinión pública. A la izquierda, donde se exige este paso desde hace tiempo, la **satisfacción** es moderada, incluso escasa.
Una de las principales críticas proviene de **Jean-Luc Mélenchon**, quien cuestiona la **oportunidad** y el contenido de la declaración presidencial: “La victoria moral está ahí, pero conocemos la técnica de las *anuncios diferidos* de Macron”, expresa en la red social **X**. “Esto anima a que el crimen en Gaza continúe. ¿Por qué esperar hasta septiembre y no hacerlo ya? Además, ¿qué ocurre con el embargo de armas y la ruptura de los acuerdos de cooperación?”
Por su parte, **Sandrine Rousseau**, ecologista y diputada de París, también muestra su escepticismo. “Reconocer el Estado de Palestina cuando ya no hay un estado, cuando está todo destruido y la población restante está hambrienta… no puedo alegrarme por esta noticia”, comenta en **Bluesky**.
El secretario del **Partido Socialista**, **Olivier Faure**, también insta a Macron a avanzar más allá. Aunque “saluda” la decisión del presidente, argumenta que debe estar acompañada de sanciones mientras dure lo que describe como un **genocidio**. Faure añade que **Francia** debe hacer esfuerzos significativos para permitir el acceso de ayuda humanitaria y de periodistas a **Gaza**, algo que actualmente no sucede. “Francia y la **Unión Europea** no deben limitarse a palabras, deben presionar a este gobierno que persiste en su actitud supremacista”, advierte.
Reacciones desde el Campo Presidencial
En el círculo del presidente, la reacción a la noticia ha sido notablemente **fría**. **Mathieu Lefèvre**, presidente del grupo de amistad **Francia-Israel**, aún no ha comentado, al igual que la ministra **Aurore Bergé**, quien suele ser muy vocal acerca de los temas relacionados con el Estado hebreo. La reticencia también se ha observado en **Benjamin Haddad**, ministro encargado de asuntos europeos, y sorprendentemente en **Gabriel Attal**, líder del partido presidencial.
Sin embargo, algunos miembros del partido celebran el anuncio. **Pieyre-Alexandre Anglade**, presidente de la Comisión de Asuntos Europeos de la Asamblea Nacional, califica la decisión de Macron de “histórica y adecuada al momento que estamos viviendo”. La ex primera ministra, **Élisabeth Borne**, comparte esta opinión, reflejando lo que queda de la “ala izquierda” del movimiento político francés.
Borne subraya: “Fiel al compromiso constante de nuestro país, celebro el anuncio de la plena **reconocimiento** del Estado de Palestina por parte de Francia. La solución de dos estados es el único camino hacia una paz y una seguridad duraderas en el **Medio Oriente**”. **Clément Beaune** también resalta esta necesidad, afirmando que representa un “esperanza, aunque tenue, para un futuro común”.
Como era de esperar, la **extrema derecha** se alinea con las reacciones del gobierno israelí. **Marine Le Pen**, figura destacada de esta franja política, argumenta: “Reconocer hoy un Estado palestino es reconocer un Estado **Hamas** y, por ende, un Estado terrorista”, lo que refleja su proximidad con las posturas de **Benjamin Netanyahu**.
Este reciente anuncio de Macron, en un contexto marcado por la **tensión** en la región, ha suscitado diversas opiniones, revelando las diferencias de enfoque y las complejidades de la política exterior francesa. La continua violencia y sufrimiento en Gaza hacen que muchos cuestionen la efectividad de los pasos dados hasta el momento, planteando la necesidad de una **acción inmediata** y de un compromiso real para abordar las injusticias en el terreno.



