
El voluntariado en el hospital infantil de Purpan brinda apoyo y consuelo a los pequeños pacientes. La Chaîne de l’Espoir busca nuevos voluntarios en Toulouse. Cada visita ofrece un momento valioso a los niños hospitalizados.
El Papel del Voluntariado en los Hospitales
En los tranquilos pasillos del hospital infantil de Purpan, se pueden observar personas que no son médicos ni enfermeras, que no llevan batas blancas y que no tienen familiares en el lugar. Estas personas se mueven entre el personal médico con discreción, unidas por una determinación común: la de brindar apoyo a través del voluntariado.
La Historia de Valérie Noell
Entre ellas se encuentra Valérie Noell, coordinadora de laChaîne de l’Espoir en Toulouse. Desde hace dos años, Valérie dedica su tiempo a esta noble causa, compaginando sus visitas con su trabajo en Airbus. “Solo puedo visitar a los niños por la noche o durante mi pausa para almorzar. Aunque son días largos, cada visita aporta un sentido profundo a mi vida. Quería involucrarme con los niños, pues es desgarrador ver a un niño lidiar con la enfermedad”, comparte Valérie.
Su objetivo es ofrecer un momento de afecto y compañía a los jóvenes pacientes. “Estos momentos son únicas y valiosos. Permiten a los padres tener confianza en dejar a sus hijos con nosotros, brindándoles un respiro para atender otras responsabilidades familiares o simplemente para cuidar de sí mismos”, señala. “La relación que se establece entre el voluntario y el niño es muy especial. No somos conscientes de lo desestabilizadora que puede ser la hospitalización de un niño para toda la familia”.
La Chaîne de l’Espoir: Llamado a la Solidaridad
En 2023, la Chaîne de l’Espoir, una ONG internacional que acoge cada año a unos 160 niños en Francia, incluyendo alrededor de una decena en Toulouse, está en busca de nuevos voluntarios. Si dispones de algo de tiempo para dedicar a un niño enfermo y vives en la zona, tu ayuda puede marcar la diferencia.
El proceso para convertirse en voluntario comienza con entrevistas programadas y una formación inicial de dos días que se llevará a cabo el fin de semana del 24 y 25 de enero. Es necesario tener más de 25 años y, sobre todo, estar disponible. Este compromiso está dirigido a bebés y jóvenes cuyos padres pueden estar ausentes, ya sea por razones geográficas o situaciones familiares complicadas. Los voluntarios ofrecerán momentos de juego, consuelo y evasión a los niños hospitalizados, con visitas que duran aproximadamente dos horas. Se requiere que las hospitalizaciones sean de, al menos, una semana para iniciar el seguimiento.
“Ser voluntario a menudo significa ser un eslabón invisible en una cadena de apoyo”, afirma Valérie con una sonrisa. “Pero cada eslabón cuenta”. En tiempos en los que la solidaridad se pone a prueba, la Chaîne de l’Espoir nos recuerda que dedicar tiempo, habilidades y humanidad puede literalmente salvar vidas.




