
Aïnhoa Lahitete, Miss Aquitaine 2025, había sido destituida de su título tras desacreditar a otras candidatas del certamen Miss Francia.
Aïnhoa Lahitetes, la joven que ostentaba el título de Miss Aquitaine 2025, finalmente ha roto el silencio en una entrevista reciente con el diario *Sud-Ouest*. Luego de la controversia que la llevó a perder su corona, compartió sus impresiones sobre lo que ella misma ha calificado como un “bad buzz”.
El Origen del Escándalo
La polémica estalló cuando se difundió una grabación en la que Aïnhoa y su colega Miss Provence, Julie Zitouni, hacían comentarios despectivos sobre otras participantes del certamen de belleza. En la grabación, la joven de 19 años cuestionaba el Top 12 de candidatas seleccionadas, mientras que Zitouni agregaba expresiones groseras hacia ellas.
Aïnhoa afirmó: “Fue un gran error, lo lamento profundamente. Este video estaba destinado a un círculo privado y fui traicionada. Se compartió con un grupo de chicas que me habían acosado en el instituto”. Estas declaraciones resaltan la vulnerabilidad de una figura pública frente a la difusión de contenido personal.
Repercusiones Inmediatas
Apenas tres días después de la filtración del video, los organizadores del certamen Miss Francia decidieron despojar a Aïnhoa y Julie de sus títulos. Comentaron que, aunque habían presentado disculpas, “la gravedad de los comentarios imposibilita el mantenimiento de sus títulos”.
El Impacto del Ciberacoso
Tras el escándalo, ambas candidatas enfrentaron un intenso ciberacoso. Aïnhoa reveló que había recibido amenazas de muerte a través de las redes sociales, lo que le llevó a presentar una denuncia. “Todo esto me ha apagado”, declaró, reflejando la profunda angustia que experimentó.
Aïnhoa confesó: “No salgo, tengo miedo y vergüenza. Afortunadamente, cuento con el apoyo de mi familia y amigos”. Este contexto pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar el ciberacoso y sus consecuencias en la salud mental de las personas.
Sostenimiento por Parte de la Comunidad
A pesar de la adversidad, Aïnhoa recibió apoyo de otras participantes del certamen. Miss Francia 2025, Angélique Angarni-Filopon, también afectada por situaciones de ciberacoso, y varias candidatas de Miss Francia 2026 mostraron su solidaridad.
Reflexiones Finales
Por su parte, Julie Zitouni también emitió un mensaje en su Instagram, donde reflexionaba sobre la experiencia compartida. Afirmó que “los comentarios externos importan poco” y que había aprendido a cerrar ese capítulo de una manera positiva. Sus palabras subrayan la importancia de la resiliencia y la capacidad de aprender de los errores.
La historia de Aïnhoa Lahitetes no solo destaca los altibajos del mundo de los certámenes de belleza, sino que también pone de relieve la necesidad de un diálogo más profundo en torno al ciberacoso y las consecuencias de nuestras acciones en línea.




