
La Economía à la Carte: ¿Por Qué Todos Nos Sentimos Más Pobres?
La Realidad del Aumento de Costos
Durante las vacaciones pasadas, llevé a mi familia a ver el espectáculo de luces en el Zoológico del Bronx. Allí, entre leones marinos y pingüinos, la magia navideña no es nada económica. Uno podría pensar que solo necesitaríamos negociar algunas pequeñas extras como los s’mores, pero los costos adicionales estaban por todas partes: desde un paseo en tren de $4 hasta $7 para un giro en el carrusel. Esta experiencia resalta un fenómeno creciente: la economía à la carte.
El Upselling y sus Consecuencias
Este término, “economía à la carte”, se refiere a una práctica donde las empresas desglosan los costos de productos y servicios. En lugar de un precio único, se presentan tarifas adicionales que se describen como oportunidades de personalización y elección. Un ejemplo común es el aumento en los precios de atracciones familiares, donde los ingresos por extras se han vuelto fundamentales.
En conversaciones con otros padres, muchos compartieron frustraciones similares sobre las tácticas de upselling en parques acuáticos y restaurantes. Estas experiencias son cada vez más comunes y afectan principalmente a las familias de ingresos bajos y medianos, quienes sienten que no pueden mantenerse al día.
La Revolución de los Ingresos Adicionales
Neale Mahoney, profesor de economía en Stanford, señala que el aumento de tarifas adicionales ha distorsionado la percepción de lo que es justo. A medida que los costos adicionales se vuelven más comunes, el sentido de equidad entre los consumidores disminuye. En lugar de centrarse en la creación de valor, muchas empresas se ven atraídas por la posibilidad de introducir nuevas tarifas, lo que puede, a la larga, llevar a una disminución en la lealtad del cliente.
No es sorprendente que las ganancias de las empresas hayan alcanzado niveles récord. Este año, se prevé que los márgenes de beneficio de las empresas más grandes de EE.UU. superen el 13.9%.
El Gran Desagregado Post-9/11
El gran desagregado comenzó después del 11 de septiembre, cuando las aerolíneas, golpeadas por la crisis, buscaron nuevas formas de ingresos. Servicios que antes estaban incluidos, como las comidas y las maletas facturadas, ahora se consideran extras. Según IdeaWorks, en 2016, las aerolíneas generaron $67.4 mil millones en ingresos de tarifas adicionales. Esta cifra aumentó a $157 mil millones el año pasado, representando casi el 15.7% de sus ingresos totales.
Disparidades Económicas y Diferentes Experiencias
Esta estrategia de upselling no solo ha afectado a las aerolíneas. Otros sectores, como el entretenimiento, han seguido su ejemplo. En Disney World, por ejemplo, un viaje típico de cuatro días ahora cuesta $1,000 más que hace cinco años, con un 80% de este incremento derivado de nuevos cargos. Servicios que antes eran gratuitos, como los traslados al aeropuerto, ahora tienen un precio, y las opciones para evitar las largas colas se han monetizado extensamente.
La Percepción del Consumidor y el Futuro
Los consumidores son conscientes de que las empresas necesitan obtener ganancias y suelen aceptar tarifas adicionales cuando se explican adecuadamente. Sin embargo, el descontento crece cuando las tarifas parecen injustificadas. Si las empresas no ajustan su enfoque y continúan aumentando estos costos, es posible que los consumidores decidan no gastar su dinero en absoluto.
El futuro de la economía à la carte dependerá de la forma en que estas empresas gestionen la relación con sus clientes. Si no pueden equilibrar la necesidad de ingresos con la satisfacción del cliente, podrían enfrentarse a un panorama desfavorable en el futuro.
