
OLIVIER CHASSIGNOLE / AFP
La defensa muy laboriosa del alcalde de Saint-Étienne juzgado por chantaje a la sextape (Gaël Perdriau aquí en 2022, imagen de ilustración).
Un escándalo que sacude a la política local
El caso del alcalde de Saint-Étienne, Gaël Perdriau, ha captado la atención de los medios de comunicación debido a las graves acusaciones de chantaje relacionadas con una sextape. Durante su comparecencia en el tribunal el pasado 24 de septiembre, el edil de 53 años ofreció una defensa que, aunque elaborada en algunos aspectos —como los detalles sobre la política y el presupuesto municipal— resultó tambalearse cuando se enfrentó a las evidencias presentadas por la acusación.
Perdriau, que enfrenta cargos tras ser excluido de los Républicains, es acusado de haber utilizado fondos públicos para llevar a cabo un chantaje contra su ex primer adjunto y rival político, Gilles Artigues. Se dice que el alcalde habría amenazado a Artigues con difundir un video íntimo en el que aparecía con una prostituta, grabado por ex miembros de su entorno en enero de 2015.
Las evidencias en su contra
Después de que se reprodujera una grabación comprometedora en la que Perdriau amenazaba a Artigues, su defensa parece haberse debilitado. La frase clave durante el intercambio fue: “Una vez que es público, ya no es chantaje”. Esta declaración ha sido interpretada como un intento de minimizar la gravedad de sus acciones, pero lo que realmente hizo fue poner en evidencia su conocimiento sobre el material comprometedora.
El alcalde admitió el conocimiento de la existencia de un video, aunque intentó desviar la responsabilidad, alegando que blufeaba en el contexto de una pelea política cuando reclamó tener una clave USB que contenía el material. La confusión, sin embargo, creció cuando, al ser interrogado sobre su implicación en la creación del video, afirmó: “absolutamente no”, pero al mismo tiempo insinuó que había recibido una clave con el contenido.
Las tensiones dentro del tribunal
La presidenta del tribunal, Brigitte Vernay, no dudó en recordarle a Perdriau que sus palabras en 2017, cuando lanzó las amenazas, no eran precisamente “gloriosas”. El alcalde argumentó que se encontraba en estado de ira y que había sido leal a Artigues, a pesar de que en varias ocasiones se permitió hacer comentarios despectivos sobre su rival político.
Artigues ha declarado, desde que el video fue revelado por Mediapart en 2022, que se sintió obligado a reprimir sus ambiciones políticas por temor a que el video fuera publicado. Sin embargo, Perdriau continúa negando que Artigues haya sido intimidado de ninguna manera, a pesar de que registros del mismo intercambio muestran que llegó a decirle: “me haces molestar con tu existencia política propia”.
Las irregularidades en el manejo de fondos públicos
Uno de los elementos más preocupantes de este caso es el destino de dos subvenciones por 20,000 euros cada una, que se destinaron a asociaciones que luego las devolvieron al principal implicado en el escándalo, Gilles Rossary-Lenglet. La presidenta del tribunal cuestionó la naturaleza “excepcional” de estas subvenciones, dado que el promedio de las asignadas en ese tiempo era significativamente menor.
La discusión giró en torno al funcionamiento del presupuesto municipal y la rapidez con que se aprobaron estas subvenciones. A pesar de las explicaciones de Perdriau, se percibió que los argumentos fueron insatisfactorios para los magistrados, quienes comenzaron a cuestionar la legalidad de la operación.
Consecuencias y cierre del caso
El juicio de Gaël Perdriau dura hasta el lunes y, si es hallado culpable, se enfrenta a una posible condena de diez años de prisión y una pena de ineligibilidad. Sin embargo, las repercusiones de este escándalo podrían extenderse más allá de los tribunales, afectando no solo su carrera política, sino también la percepción pública de la política local en Francia.
Durante el juicio, se ha evidenciado la fragilidad de su defensa y la gravedad de las acusaciones. Los ciudadanos de Saint-Étienne no solo están observando un litigio judicial, sino que se ven
también frente a un espectro de corrupción y abuso de poder que puede desgastar la confianza en su clase política. En este contexto, el resultado del juicio se convierte en un tema de interés público crucial para la democracia local y la responsabilidad en el ejercicio del poder.



