
ALEXANDER KAZAKOV / AFP
Vladimir Poutine et Xi Jinping durante el cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Tianjin el 1 de septiembre de 2025.
Desarrollo del Summit de la OCS
En un contexto internacional cada vez más complicado, el presidente chino, Xi Jinping, dio inicio al sommet regional de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Tianjin. Durante su discurso, Jinping abordó temas de gran relevancia, resaltando la necesidad de rechazar una “mentalidad de Guerra Fría” y los “actos de intimidación” que, según él, han caracterizado las relaciones internacionales en la actualidad.
El presidente Xi planteó a la OCS como un modelo de multilateralismo en un momento en el que las tensiones geoestratégicas y comerciales son palpables. En su intervención, enfatizó la importancia de construir un orden mundial que se base en la justicia, algo que consideró fundamental en un contexto global que él mismo calificó de “turbulento y transformador”. Aunque no mencionó explícitamente a los Estados Unidos, sus observaciones apuntaron claramente hacia las acciones y políticas estadounidenses en la región.
La participación de líderes internacionales
El evento reunió a más de una veintena de líderes mundiales, incluyendo al presidente ruso Vladimir Poutine, al primer ministro indio Narendra Modi, y a otros mandatarios de países asociados. La OCS, que aglutina a naciones de Asia Central, ha crecido en importancia desde su creación en 2001, convirtiéndose en un espacio clave para el diálogo y la cooperación en la región.
La conversación entre Xi Jinping y los demás líderes fue amable y cordial, reflejando un deseo de colaboración a pesar de las tensiones presentes. Además de los líderes mencionados, también participaron los presidentes de Irán, Turquía, y Bielorrusia, así como el primer ministro de Pakistán.
Contexto y relevancia del summit
Este summit es considerado el más significativo en términos de participación desde la creación de la OCS. Este reunión acontece en un momento de múltiples crisis que afectan a las naciones miembros, como la guerra en Ucrania y la creciente confrontación comercial entre Estados Unidos y las principales potencias asiáticas.
Los países miembros de la OCS abarcan casi la mitad de la población mundial y representan aproximadamente el 23,5 % del PIB global. La OCS se presenta frecuentemente como un contrapeso a la OTAN, y su influencia continúa creciendo en un mundo donde la competencia estratégica es más intensa que nunca.
El espacio de la OCS también cuenta con algunas de las reservas energéticas más importantes del planeta, lo que le otorga un peso adicional en las negociaciones globales. En este sentido, el summit se puede entender como un intento de mostrar que es posible construir un nuevo modelo de relaciones internacionales, especialmente en un contexto de tensiones y sanciones económicas impuestas por Washington.
La diplomacia y la estabilidad en el horizonte
Uno de los objetivos de este encuentro es que China manifieste su creciente poderío diplomático y militar. Además, el evento sirve para mostrar a China como un polo de estabilidad. En este marco, se esperan múltiples encuentros bilaterales entre los líderes asistentes, destacando la importancia de la colaboración frente a los desafíos globales.
El summit también es una oportunidad para que los dirigentes discutan la cooperación en áreas críticas, como la seguridad energética y la lucha contra el terrorismo. Estas cuestiones son vitales para el desarrollo y la estabilidad de la región.
¿Qué esperar del futuro?
Durante el cierre del evento, se anticipa una demostración de las capacidades militares chinas, lo cual podría servir como un mensaje claro hacia Occidente. Entre tanto, la presencia del líder norcoreano Kim Jong Un también se destaca, señalando la importancia de las alianzas en medio de la guerra en Ucrania.
La OCS se dirige hacia un escenario donde los desafíos son muchos y las oportunidades son igualmente numerosas. Las naciones participantes deben encontrar formas de colaborar, todo mientras navegan por un entorno internacional cada vez más complejo y fragmentado.
Las acciones que se tomen en el contexto de la OCS no solo impactarán a Asia, sino que también reconfigurarán las dinámicas de poder globales. A medida que los actores emergentes buscan hacer sentir su presencia en el tablero internacional, el papel de la OCS se vuelve más crucial en la búsqueda de un nuevo orden mundial.




