
La colección de Franky y Chantal comenzó hace diez años con un set navideño, que alguna vez fue propiedad de Will Tura. “Cuando Will Tura se fue a Bruselas, sus padres lo acompañaron y, cuando nos mudamos, este belén se desechó junto con la basura doméstica”, dice Franky. Un vecino pudo salvarlo y así terminó con Franky.
Cuando viajan, los novios siempre se llevan a casa un belén como recuerdo y como regalo de cumpleaños se regalan… un belén. Mucha gente también les regala una copia.
La instalación comienza en octubre y todo permanece así hasta el día de Reyes.

