
La Influencia del Sol en Culturas y Ciencia
Cuando se habla de **ceremonias funerarias** durante el periodo antebellum, los africanos occidentales esclavizados desempeñaron un papel crucial al imitar la **rotación del sol**. En claro escondido, danzaban en dirección contraria a las agujas del reloj, cantando y moviendo sus pies al ritmo de los tambores en un **ring shout**. Este ritual, que honra a los fallecidos, tiene su origen en **África** y muchos de sus descendientes en el sureste de los Estados Unidos continúan practicándolo hoy en día. Para los afligidos por la muerte reciente de un ser querido, esta tradición giraba en torno al **sol poniente**.
Así comienza un capítulo sobre nuestro estrella más cercana en *Painting the Cosmos*, un nuevo libro de la astrofísica de UC Santa Cruz, **Dr. Nia Imara**. Este libro fusiona **ciencia** y **arte** en un homenaje a la diversidad del cosmos, abordando aspectos **astronómicos** vitales, como la medición de la rotación del sol a través de la observación de las **manchas solares** en su superficie. Imara demuestra cómo la **astronomía** ha influido en la vida y la cultura a lo largo de la historia. Compara el ciclo rítmico del sol con la repetición encontrada en las pinturas abstractas de la artista negra **Alma Thomas** y los patrones en las máscaras de madera multicolores del pueblo Bwa, que representan el sol y la naturaleza. Como **pintora** y una de las pocas profesoras de astronomía negra en EE. UU., Imara se centra en las contribuciones de artistas y científicos **negros y marrones** a lo largo de su obra.
Visión Inclusiva en Ciencias
Para Imara, es fundamental que los jóvenes de comunidades **negras y marrones** vean a personas en las ciencias que se parezcan a ellos. Por esta razón, creó la **organización sin fines de lucro Onaketa** en 2020, destinada a ofrecer tutoría gratuita en **ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM)** a jóvenes de estas comunidades, quienes son guiados por científicos de color. “Con frecuencia, cuando aprendemos ciencias y matemáticas en la escuela, el enfoque en nuestros libros de texto y en las aulas está en las contribuciones de personas blancas, y es realmente importante mostrar que la ciencia es un esfuerzo humano”, afirmó Imara.
La diversidad es necesaria para la **armonía** en el universo, argumenta Imara en su libro. Nuestro sistema solar consiste en ocho **planetas** de variados tamaños y características. “Si cambiaras cualquiera de estos ocho planetas, o si no tuvieras uno de ellos, eso tendría serias implicaciones para el desarrollo de la vida en la Tierra”, dice. Por ejemplo, **Júpiter**, el planeta más grande de nuestro sistema solar, tiene una influencia gravitacional que desvía meteoros que, de otro modo, impactarían la superficie terrestre.
La Búsqueda de Respuestas Existenciales
Desde joven, Imara se interesó por la **astronomía** al reflexionar sobre preguntas existenciales sobre la vida humana: “¿Cuál es el significado de todo esto y dónde encajamos en el universo?”. Durante su segundo año en la escuela secundaria, una clase de física comenzó a responder algunas de sus preguntas fundamentales. Sin embargo, reconoce que la ciencia no puede responder a todas las preguntas profundas que a menudo son **religiosas, filosóficas** o incluso **morales**. “Pero aprecio la ciencia y la naturaleza aún más por las metáforas que tienen para ofrecer”, dice.
Imara comenzó a practicar el **arte** hace más de dos décadas como una forma de ejercitar otra parte de su cerebro y corazón. El arte, según ella, ha ayudado a abordar algunas de sus inquietudes sobre la conectividad humana que la ciencia no lograba satisfacer. En su libro, menciona que arte y ciencia no siempre han sido vistos como opuestos. Por ejemplo, la **Gran Pirámide de Giza**, construida como tumba para el faraón **Khufu** hace 4,500 años, amalgama ciencia y arte al ser el edificio más alto del mundo hasta el siglo XIX. Este monumento muestra una **geometría precisa** que refleja la importancia de las estrellas en la cultura egipcia antigua.
Construyendo Futuro a Través de la Educación
En busca de resaltar los logros de científicos negros y marrones, Imara se volcó hacia la **educación** para crear oportunidades para los jóvenes marginados. Así nació Onaketa. Este programa empareja a estudiantes de secundaria y preparatoria con científicos de color que los tutoran de manera **virtual** durante un año. “La mayoría de nuestros estudiantes nunca han encontrado a un científico negro o marrón como profesor”, comenta Imara.
El mentor **Chima McGruder**, quien ha colaborado con Onaketa desde 2021, sostiene la importancia de exponer a los estudiantes de estas comunidades a campos STEM desde una edad temprana. A pesar de que los latinos representan el 17% de la fuerza laboral total, solo componen el 8% de los ocupantes en empleos STEM. McGruder enfatiza que “la diversidad asegura que los productos y medicamentos sean aplicables a diferentes poblaciones”.
En las palabras de Imara, todo lo que vemos es un reflejo de la luz del sol. Así como el ciclo de la estrella se eleva y desciende, también lo hacen los momentos de nuestras vidas. En su libro, concluye: “Un pueblo esclavizado ve en el mismo sol un símbolo poderoso que los conecta con su hogar, ofreciendo un recordatorio constante de que la vida ocurre en ciclos”.



