La sorprendente inversión en cartas coleccionables de Pokémon
Un gerente de cuentas de 27 años en Ohio ha convertido las ganancias obtenidas de cartas coleccionables de Pokémon en un anillo de compromiso personalizado y fondos para su boda. Este ejemplo pone de manifiesto el increíble aumento en el valor de estas cartas, que han proporcionado un retorno mensual acumulativo de aproximadamente 3,821% desde 2004, según un informe de The Washington Post. Este crecimiento supera con creces el 483% de ganancias del S&P 500 en el mismo período. Para ponerlo en perspectiva, las acciones de Meta Platforms han aumentado cerca del 1,844% desde su debut en el mercado en 2012.
La historia de Ohio refleja un aumento generalizado en el mercado de cartas de Pokémon, un fenómeno que comenzó con el lanzamiento de la franquicia por Nintendo en 1996. A lo largo de los años, Pokémon se ha expandido a programas de televisión, películas, videojuegos y una multitud de productos. En la actualidad, los valores de las cartas han alcanzado niveles vertiginosos, atrayendo tanto a inversores aficionados como a coleccionistas.
La influencia de la pandemia en el mercado de cartas
Un caso relevante es el de Justin Wilson, un gerente de publicidad de 32 años en Oklahoma City, quien estima que su colección de 500 cartas y 100 artículos sellados tiene un valor aproximado de $100,000. “Tienes que atraparlos a todos”, dice Wilson, haciendo eco del famoso lema de la franquicia. Él ve las cartas de Pokémon como una forma de inversión, al igual que sus cuentas de Roth IRA y Vanguard Brokerage.
El pandemónium generado por la pandemia impulsó esta pasión. La gente, armada con dinero de estímulos gubernamentales y entretenida en casa, comenzó a explorar activos alternativos. Las cartas de Pokémon se lanzan periódicamente, pero el verdadero intercambio tiene lugar en plataformas de reventa como eBay, TCGplayer y en exposiciones de cartas. El mercado se calentó aún más después de que el influencer Logan Paul revelara en 2022 que había adquirido una carta “Pikachu Illustrator” en casi perfecto estado por $5.3 millones, estableciendo un Récord Mundial Guinness por la carta de Pokémon más cara vendida de manera privada.
El valor de una carta depende de su rareza, arte y autenticación por terceros. Incluso las imperfecciones menores pueden reducir drásticamente el precio de una carta, mientras que una calificación PSA 10 puede llevarla a un valor extraordinario. Los coleccionistas reconocen que la sentimentalidad impulsa gran parte de la demanda.
Una tendencia más allá de la nostalgia infantil
Las cajas de colección y las cartas de deportes han trascendido sus raíces en los pasatiempos infantiles para convertirse en una fuerza multimillonaria que está reconfigurando el comercio al por menor. Este fenómeno es palpable en grandes minoristas como Target y Walmart, así como en plataformas digitales como eBay y OfferUp. Según datos de Circana, cerca de uno de cada cinco adultos ha comprado cartas de Pokémon para sí mismos, aunque solo alrededor de una cuarta parte realmente juega al juego. La mayoría de los compradores está interesada en coleccionar o invertir.
Entre enero y abril de 2025, las ventas de juguetes en EE. UU. aumentaron un 6%, un crecimiento que Circana atribuye a los nuevos lanzamientos de Pokémon y la creciente popularidad de las cartas coleccionables deportivas. Walmart Marketplace reportó un aumento del 200% en las ventas de cartas comerciales entre febrero de 2024 y junio de 2025, mientras que las ventas de cartas de Pokémon se dispararon más de diez veces interanual, según declaró el minorista a Axios.
Target también se ha beneficiado, registrando un aumento cercano al 70% en las ventas de cartas comerciales hasta la fecha en 2025. La cadena ha señalado que está en camino de superar $1,000 millones en ventas de cartas comerciales este año. Por otro lado, eBay reportó que las ventas de tarjetas comerciales han aumentado durante diez trimestres consecutivos.
A pesar de este auge, algunos críticos advierten sobre la volatilidad del mercado y un posible colapso, ya que los precios son inconsistentes y las cifras de oferta a menudo son poco claras. Si bien el futuro de los valores de las cartas de Pokémon permanece incierto, la meteórica subida del mercado demuestra que, para algunos coleccionistas, la nostalgia infantil puede traducirse en serias ganancias financieras.

