La Desafiante Mañana de Anastasiia Kirpichnikova en Singapur
Al salir de una carrera, **Anastasiia Kirpichnikova** siempre tiene el rostro ruborizado por el esfuerzo. Este lunes por la mañana, tras las series del **1,500 m**, la distancia en la que conquistó la **medalla de plata** olímpica en París el verano pasado, se notaba aún más el cansancio en su expresión.
«Fue el **1,500 m** más duro de mi vida», susurra la atleta bajo la tutela de **Philippe Lucas**, después de lograr el séptimo mejor tiempo con **16’06”97**. «El primer 500 m fue manejable, pero el último 500 m… No sé ni cómo terminé. Me dolía todo, en cada curva, fue horrible. Me sentí muerta.»
La ex atleta rusa, ahora naturalizada francesa, no oculta su preocupación. «Afortunadamente, estoy clasificada para la final tras solo tres meses de entrenamiento. Me sentía muy bien durante el entrenamiento en **Jakarta**. Pero tengo algo de miedo. No sé si lograré una medalla. Hoy realmente lo di todo. Me duele la pantorrilla y el dolor se sentía en cada curva. Es la primera vez que me sucede. Veremos…»
La respuesta llegará el martes por la tarde (13h11 en París). Pero será necesario ser fuerte y esperar alguna **debilidad** para entrar en el trío formado por **Ledecky, Pallister, y Quadrarella.**
Aparte de Kirpichnikova, la mañana competitiva en Singapur estuvo marcada por las pruebas de espalda, donde cuatro nadadores franceses compitieron en los **100 m espalda**. Todos lograron avanzar a las **semifinales** con resultados variados. En la categoría femenina, **Mary-Ambre Moluh** se esforzó al máximo para registrar el sexto mejor tiempo de la mañana, con **59’47**. Tanto fue su esfuerzo que le costó retomar la calma tras la carrera y centrarse.
**Pauline Mahieu** cumplió con lo esencial, registrando el decimocuarto tiempo de la mañana (1’00’48), suficiente para avanzar a las semifinales con 16 atletas. Sin embargo, la nadadora del norte de Francia no estaba satisfecha con su actuación. «Me sorprende el tiempo que hice y la carrera que realicé. Estoy decepcionada, se queja en la zona mixta. Debo dejar atrás esta decepción y concentrarme, porque fue una mala carrera de A a Z. Estuve fuera de foco, me costó saber cómo meterme en la competición. Veremos, pero al menos he avanzado.»
Récord Personal para Yohann Ndoye Brouard en los 100 m Espalda
¿Una mala actuación puede resultar en un bien? **Yohann Ndoye Brouard** parece mostrar esa posibilidad. «Tengo la suerte de estar en un nivel donde puedo fallar y aún así pasar, pero eso no me da confianza», dice. «No he tenido problemas en el entrenamiento; todo estaba en orden. A veces las malas carreras suceden. Yo esperaba mejorar un poco mi tiempo esta mañana (59’30 en los **Mundiales de Fukuoka 2023**).»
Sin embargo, Ndoye Brouard se destacó en las series con el mejor tiempo, marcando **52’30**, y también mejorando su récord personal. «Honestamente, no esperaba ir tan rápido», sonríe el nadador entrenado por **Michel Chrétien**, quien afirma haber guardado algo de energía para el futuro. «Estoy en buena forma. No salí demasiado rápido, y al final verifiqué que el ruso **Lifintsev**, campeón mundial en piscina corta, estaba un poco detrás de mí. Así que eso es una buena señal.»
El nadador de **Haut-Savoie** incluso comenzará a pensar en el récord nacional, que lleva quince años en manos de **Camille Lacourt** (52’11). «No es un reto inalcanzable, acota. Así que definitivamente lo tendré en mente.»
Su compañero **Mewen Tomac**, con un décimo mejor tiempo de **53’07**, es menos efusivo sobre sus metas. «Yo esperaba ir un poco más rápido», resume el reservado nadador normando. «Tendré que acelerar un poco esta tarde (semifinales a las 13h18 hora francesa). Espero llegar a la final, pero es una carrera muy reñida…»
La jornada de competencias en Singapur ha puesto a prueba a nuestros atletas, revelando la determinación y el talento de cada uno de ellos. A pesar de los desafíos físicos y emocionales, sus experiencias ofrecen un destello de lo que se puede lograr con trabajo duro y dedicación. Ahora solo queda esperar las próximas pruebas, donde los sueños de medallas estarán más cerca que nunca.
