
Zaloujny ya había dicho en una entrevista con ‘The Economist’ que la guerra, que dura casi dos años, está estancada. “Al igual que durante la Primera Guerra Mundial, hemos alcanzado un nivel tecnológico tan alto que hemos llegado a un punto muerto”, dijo el ucraniano al semanario británico.
Pero según el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, no existe nada de esto. “Rusia continúa incansablemente su operación militar especial. Todos los objetivos fijados deben alcanzarse”. Desde principios de junio, Ucrania ha estado librando una lenta contraofensiva para liberar los territorios ocupados en el este y el sur del país. Pero hasta ahora los avances logrados son sólo limitados. La línea del frente, de unos mil kilómetros de largo, apenas se ha movido desde la liberación de la ciudad de Kherson en noviembre pasado.
Sin embargo, el número de ataques rusos contra la ciudad de Avdiivka ha “disminuido ligeramente”, según un portavoz del ejército ucraniano. Avdiivka es un suburbio de Donetsk y está situado en primera línea. Moscú lleva varias semanas intentando cercar esa ciudad industrial.


