
Al igual que el viernes pasado, Roeselare comenzó de manera convincente. El set uno fue al West Flemish con 22-25 y el segundo set tampoco permitió que los hombres del entrenador de despedida Steven Vanmedegael se escapen: 20-25.
Figuras claras, y así Knack estaba en la misma situación que el viernes pasado. Entonces Haasrode Louven pudo golpear la pared contra la pared. E incluso ahora un triple no era factible porque algunas decisiones de los árbitros demolieron la pérdida de concentración en el equipo de Roeselare y el equipo local nuevamente luchó: 25-18 y 1-2.
Establece cuatro entonces, con un buen comienzo de los visitantes que terminaron hasta 10-16 y también 12-17. Pero si uno es algo claro en estos play-offs: con Lovain nunca estás listo: el equipo local regresó a 18-19. Pero eso permaneció porque Roeselare usó su primer setball: 23-25, 1-3. Y entonces Knack es campeón de Bélgica por quinta vez consecutiva. Con dieciséis piezas, también sube en la posición eterna en el mismo nivel con Maaseik.

