
Cuando se tomó una cerveza con Vladimir Putin a principios de 2014, nadie podía saber que el presidente ruso invadiría Crimea un mes después. Esto es lo que dice el rey Willem-Alexander en el podcast A través de los ojos del rey, en el que repasa diez años de reinado. El rey se refiere así a la polémica foto tomada un mes antes en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, con el ya polémico presidente ruso. El dúo bebió una cerveza en un ambiente aparentemente relajado. Unas semanas después, Putin invadió Crimea y el 17 de julio de ese año, el MH17 fue derribado por un misil ruso. “Nadie podría saber eso”, dijo el rey.
La foto fue muy criticada. En el podcast, el rey explica, entre otras cosas, cómo se produjo el encuentro. Fue el Kremlin el que pidió a Willem-Alexander y a la reina Máxima que se unieran a la Holland Heineken House. No fue su primera reunión con Putin. “Habíamos tenido la amistad holandés-rusa el año anterior. También fue política del gobierno holandés reavivar la amistad con Rusia”.
En el podcast también repasa la polémica que suscitó la dolorosa imagen. “Si hubiera sabido eso, habría sido diferente, por supuesto”. ¿Fue una buena idea recibir a Putin, que ya era polémico en ese momento, en la Casa de Holanda? “Entonces ya no puedes visitar muchos países y hacer negocios en ninguna parte. Mira, siempre hay cosas de las que tienes que seguir hablando. Los problemas y las diferencias de opinión deben estar abiertos a discusión. Ir a todas partes no siempre es posible. Ciertamente no. El borde debe verse uno a la vez”.

