
Kering vende su negocio de belleza a L’Oreal por 4 mil millones de euros
El gigante francés de lujo Kering, propietario de marcas icónicas como Gucci, Bottega Veneta y Balenciaga, ha tomado una decisión estratégica significativa. Este 2023, la compañía acordó vender su negocio de belleza a L’Oreal por un total de 4 mil millones de euros (aproximadamente 4.66 mil millones de dólares). Este movimiento se enmarca dentro de la nueva dirección que busca implementar el CEO Luca de Meo, quien asumió el cargo recientemente y tiene como objetivo reducir la deuda neta de Kering, que a finales de junio ascendía a 9.5 mil millones de euros.
Un cambio de estrategia en Kering
La decisión de Kering de desprenderse de su división de belleza representa un cambio radical en su estrategia empresarial. De Meo, con apenas dos meses en el cargo, ya está deshaciendo uno de los movimientos más destacados de su predecesor Francois-Henri Pinault. Al crear su negocio de belleza en 2023, Kering adquirió la reconocida marca de perfumes Creed por 3.5 mil millones de euros, buscando diversificar sus fuentes de ingresos y disminuir su dependencia del lucrativo, pero monopolizador, negocio de Gucci.
Sin embargo, la compañía ha enfrentado dificultades para hacer crecer su nuevo negocio, registrando una pérdida operativa de 60 millones de euros en la primera mitad del año. Este impacto negativo se suma a la caída del 25% en los ingresos de Gucci en el último trimestre, un golpe significativo en un periodo donde el mercado chino es esencial.
Detalles del acuerdo con L’Oreal
Bajo los términos del acuerdo, L’Oreal adquirirá la línea de fragancias Creed y obtendrá derechos para desarrollar productos de belleza y fragancia bajo las marcas de Kering, como Gucci, Bottega Veneta y Balenciaga, a través de una licencia exclusiva de 50 años. Este acuerdo comenzará una vez que finalice la licencia actual de Gucci para fragancias, que está a cargo de Coty y se espera expire en 2028.
Analistas del sector han presentado diferentes perspectivas sobre esta transacción. Algunos critican el precio de venta, afirmando que “vender Kering Beaute por un precio similar al de la adquisición de Creed es una medicina amarga pero necesaria”. Por su parte, otros defienden que volver al modelo de licencias de belleza puede ser menos intensivo en capital y ofrecer márgenes más altos, a pesar de la necesidad de compartir ingresos con L’Oreal.
Impacto financiero y expectativas a futuro
La venta de su negocio de belleza es un paso decisivo para Kering en su intento por disminuir su carga financiera y evitar futuras rebajas de crédito. La compañía también está implementando otras medidas para aliviar su situación económica, como la planificación para la venta de participaciones en su cartera inmobiliaria y la postergación de un acuerdo completo para adquirir la marca de moda italiana Valentino.
L’Oreal, por su parte, es el mayor jugador global dedicado a cosméticos y belleza, ya produce perfumes exitosos bajo la etiqueta de Yves Saint Laurent, gracias a una adquisición efectuada en 2008. Esta nueva compra de Kering no solo consolidará su posición en el mercado, sino que también diversificará su portafolio con marcas importantes que, pese a ser menos desarrolladas, tienen un gran potencial.
Perspectivas del mercado y competencia
Bruno-Roland Bernard, consultor y profesor adjunto en el Institut Francais de la Mode de París, destacó que “L’Oreal disfruta de un fuerte impulso en su división de lujo” y su adquisición representará un acceso a licencias de perfumes de marcas prestigiosas. Sin embargo, también advirtió sobre la posibilidad de que estén aprovechando una posición favorable en un entorno competitivo limitado.
A medida que L’Oreal continúa buscando oportunidades de adquisición, ha recibido interés por parte del Grupo Armani, lo que sugiere que la dinámica en el sector de belleza y moda seguirá evolucionando.
El cierre del acuerdo con Kering está previsto para la primera mitad de 2026, marcando un nuevo capítulo tanto para la marca de lujo como para el gigante de la belleza. La transacción no solo transformará la estructura de Kering, sino que también tendrá repercusiones en la forma en que el mercado percibe y consume la belleza de lujo en los próximos años.
Este movimiento no solo busca reforzar la posición de L’Oreal en el sector de belleza, sino también resaltar la importancia de la adaptación estratégica en un mercado tan cambiante y competitivo.


