
“Lo vi tirado allí. Ya no respiraba”. Mientras su hermano mayor, Kerian, pronuncia las palabras, todavía no parece entender lo que le pasó a Aodren (7) en la granja familiar de Goegnies-Chaussée, en Hainaut. En una emotiva conversación testifica sobre su alegre hermano, el ataque de cinco perros y el apoyo que recibe su familia tras la inmensa pérdida.
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