
El partido de Liga de Campeones del martes (21:00 horas) ante el FC Bolonia será la “final” de trabajo para el entrenador del Borussia Dortmund, Nuri Sahin, eso parece claro. Pero el director deportivo del BVB, Sebastian Kehl, también puede tener que preocuparse por su puesto.
Según el club “Ruhr Nachrichten”, últimamente han aumentado las críticas internas y externas al trabajo del jugador de 44 años. Al parecer, no se puede descartar un “hard cut”, es decir, una doble separación de Nuri Sahin y Sebastian Kehl.
La decisión la toma el director deportivo Lars Ricken. El héroe de la Liga de Campeones de 1997 sólo ocupa el cargo desde mayo pasado. Actualmente su nombre no está tan asociado a la crisis actual del BVB como los de Sahin y Kehl. Entonces el trabajo de Ricken debería estar seguro.
Esto aparentemente no se aplica a Kehl, a quien se acusa principalmente de una mala política de transferencias, y menos aún a Sahin: el jugador de 36 años necesita urgentemente una victoria (lo más convincente posible) en Bolonia y probablemente también en casa. El partido contra el Werder Bremen marcará un cambio de tendencia en la Bundesliga; de lo contrario, sus días como técnico negro y amarillo estarán contados.
BVB: “Expectativas claras” para Nuri Sahin
“Es responsabilidad suya y nuestra sacar lo mejor del Borussia. Nuri se sentará en el banquillo en Bolonia con la clara expectativa de que ahora necesitamos victorias y una sensación de logro”, afirmó Ricken tras la derrota por 2-0. Eintracht Frankfurt el viernes en “DAZN”.
El propio Sahin también es consciente de la situación. Su “bienestar personal” era “de importancia secundaria” en la desafortunada situación, enfatizó.
Sobre una posible “final” en Bolonia, el entrenador del BVB afirmó: “También sé cómo funciona el juego y cómo funciona el negocio. Los argumentos que un entrenador y un equipo pueden dar siempre están en el campo. La verdad está en el campo, y tenemos que cumplir.”
