
Besos para el seleccionador nacional: Julian Nagelsmann y su novia Lena Wurzenberger celebran a su manera la victoria del grupo.
La mejor recompensa llega después del juego. Después del empate 1-1 de la DFB contra Suiza, la victoria del grupo es segura para la selección alemana. Un gol tardío del delantero del Dortmund Niclas Füllkrug salvó al equipo de Julian Nagelsmann un punto y con ello el primer puesto del Grupo A.
Después del partido, el equipo celebra en el campo junto con su entrenador. Mientras los jugadores desaparecen lentamente en las catacumbas, Nagelsmann vuelve a las gradas. El hombre de 36 años se encuentra con su novia Lena Wurzenberger en el estadio de Frankfurt.
Nagelsmann toma a Wurzenberger en brazos. Cae un primer beso. Luego un segundo y un tercero. Ambos brillan juntos y disfrutan del momento de unión.
El experto en ARD, Bastian Schweinsteiger, lo resume sucintamente: “Es hora de bofetadas”. La moderadora Esther Sedlaczek responde con una sonrisa: “Sí, es bonito”. El campeón del mundo no tiene nada más que añadir.
A Nagelsmann no le bastó con conseguir los tres puntos contra Suiza, pero aun así tenía garantizados tres besos de su Lena.
