El agua vuelve a fluir en la Fontana de Trevi tras la conclusión de los extraordinarios trabajos de mantenimiento con motivo del Jubileo. El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, lo inauguró junto con los concejales de Turismo, Alessandro Onorato, de Cultura, Massimiliano Smeriglio y el superintendente Claudio Parisi Presicce. La operación, que duró aproximadamente tres meses, costó 327 miles de euros. El monumento recuperado se abrirá a los visitantes de una nueva forma que permitirá ser admirado sin la masificación que siempre ha caracterizado su uso: se permitirá el acceso a 400 personas a la vez. Por el momento no hay billete pero no se puede descartar que en el futuro, anunció Gualtieri, se pueda presentar.


