La Cumbre de la ONU y el Riesgo Nuclear
Las cuatro semanas de reuniones en la sede de la ONU en Nueva York han comenzado con un panorama incierto. Los países signatarios del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) se reúnen mientras las tensiones entre las potencias nucleares del mundo generan temores sobre una nueva carrera armamentista.
Advertencias del Secretario General
En la última conferencia de revisión del TNP, celebrada en 2022, el Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió que la humanidad estaba “a un malentendido, a un error de cálculo de la aniquilación nuclear.” Desde entonces, la situación geopolítica no ha mejorado, lo que incrementa la preocupación global.
Un Tratado en Peligro
Guterres subrayó que “desde hace demasiado tiempo, el Tratado oscila entre la vida y la muerte.” Los compromisos no se cumplen y la confianza entre los países se erosiona. El presidente de la conferencia, Do Hung Viet, embajador de Vietnam, enfatizó que el éxito o fracaso de estas negociaciones afectará mucho más que a los próximos cinco años, con la amenaza de una nueva carrera armamentista como telón de fondo.
El Contexto del TNP
Entró en vigor en 1970 y busca prevenir la proliferación, promover el desarme y fomentar la cooperación para el uso pacífico de la energía nuclear. Este tratado es más relevante que nunca, pues no hay un acuerdo de control bilateral entre las dos principales potencias nucleares desde la expiración del tratado New Start entre Rusia y Estados Unidos en febrero.
Renovación de Arsenales Nucleares
Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), los nueve estados que poseen armas nucleares (Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte) tenían 12,241 ojivas nucleares a principios de 2025. El 90% de ellas están en manos de Estados Unidos y Rusia.
Aumento de Capacidades
Izumi Nakamitsu, representante de la ONU para el desarme, ha declarado que “comenzamos a ver un aumento cuantitativo en las capacidades nucleares de todos los estados nucleares.” Los países del G7 expresan su preocupación por el refuerzo y modernización de los arsenales de China y Rusia. Incluso se menciona que Donald Trump podría reanudar las pruebas nucleares, alegando que “otros países lo hacen.”
Una Actitud Peligrosa
Las decisiones en estas conferencias se toman por consenso, pero las dos últimas han fracasado en alcanzar una declaración política final, principalmente debido a disputas entre Estados Unidos e Israel sobre la creación de una zona libre de armas nucleares en el Medio Oriente y la interferencia rusa debido a la ocupación de la central nuclear de Zaporiyia en Ucrania.
Temas de Conflicto Actual
Los temas que pueden interrumpir el consenso son múltiples, desde la guerra en Ucrania hasta los programas nucleares de Irán y Corea del Norte, este último país que se retiró del TNP en 2003. “Nunca ha sido tan alto el riesgo de proliferación nuclear,” advirtió Jean-Noël Barrot, Ministro francés de Asuntos Exteriores.
Perspectivas Futuras
Si persisten los desacuerdos, el tratado “no se derrumbará de la noche a la mañana,” señala Christopher King, secretario general de la conferencia, aunque existe el riesgo de que la actual “actitud peligrosa” conduzca a su desmoronamiento. Además, se anticipa que la inteligencia artificial podría ser un tema de discusión, con demandas de un control humano sobre las armas nucleares a medida que se aproxima la fecha límite del 22 de mayo.

