Capturada el 6 de febrero de 2026, a aproximadamente 7,200 pies sobre el nivel del mar, la fotografía marca la mayor elevación jamás registrada para jaguares en Honduras.
Una vista rara tras diez años de silencio
La imagen se tomó cerca del mismo lugar donde un jaguar fue registrado por cámaras trampa en 2016, lo que hace que este nuevo avistamiento sea un regreso silencioso pero impactante después de aproximadamente diez años. Los jaguares suelen encontrarse a elevaciones mucho más bajas, por lo que ver uno en estas alturas de bosque nuboso, donde la niebla se cierne entre los árboles densos, resulta inusual en el registro científico.
Un viajero a través de un corredor forestal vivo
La Sierra del Merendón es parte de un amplio Corredor de Jaguar, un tramo de hábitat interconectado que se extiende desde México hasta Argentina. Este corredor permite a los jaguares moverse a través de paisajes para encontrar alimento, parejas y mantener el flujo genético entre poblaciones. Según Franklin Castañeda, director de país de Panthera en Honduras, el animal capturado en la imagen no es un residente, sino un viajero que transita por este corredor.
Poblaciones pequeñas enfrentando grandes presiones
En Honduras, los números de jaguares siguen siendo bajos. Se estima que solo hay entre 10 y 18 individuos en el Parque Nacional Jeannette Kawas y de 20 a 50 en el Parque Nacional Pico Bonito. Aunque los jaguares están clasificados globalmente como Casi Amenazados, las poblaciones regionales como estas enfrentan presiones mayores debido a su aislamiento y a la reducción de su hábitat.
La pérdida forestal modelando la supervivencia
Entre 2001 y 2025, Honduras perdió aproximadamente 3.7 millones de acres de cobertura forestal, lo que representa alrededor del 19% de su cubierta forestal desde el año 2000. Para una especie como el jaguar, esta pérdida fragmenta las rutas de movimiento, reduce la disponibilidad de presas y aumenta el contacto con la actividad humana, dificultando su supervivencia y desplazamiento.
Tecnología para rastrear lo que oculta el bosque
Para monitorear el movimiento de la fauna, los equipos de conservación han utilizado cámaras trampa, monitoreo acústico, patrullas de guardabosques y sistemas de datos en tiempo real como EarthRanger en áreas protegidas. Estos herramientas permiten a los equipos registrar avistamientos de fauna, patrullas y alertas ambientales en un solo sistema, mientras rastrean el movimiento a través de paisajes protegidos.
Más que un solo jaguar en las montañas
La cordillera del Merendón alberga ahora las cinco especies de felinos salvajes que se encuentran en Honduras, incluyendo ocelotes, margays, jaguarundis, pumas y jaguares. Otras encuestas también han confirmado el regreso de pumas tras largos períodos de ausencia, lo que sugiere una presencia continua de vida silvestre en la región.
Un recordatorio de lo que aún conecta el bosque
La imagen de la cámara no se considera como un signo de recuperación, sino como evidencia de que el movimiento aún es posible a través del paisaje. Los expertos en conservación enfatizan que la conectividad entre hábitats es esencial para la supervivencia de los jaguares, especialmente a medida que la pérdida de bosques continúa remodelando la región.
Preguntas Frecuentes
¿Dónde fue fotografiado el jaguar?
La jaguar fue capturado por una cámara trampa en las montañas de la Sierra del Merendón en Honduras.
¿Cuándo se registró el avistamiento del jaguar?
La cámara fotografió al animal el 6 de febrero de 2026.
