
El campeón olímpico de 100 m y 4×100 m se entregó a los numerosos jóvenes del club que lo acogieron cuando tenía 18 años.
Las vacaciones pueden esperar. Marcell Jacobs lo había prometido y cumplió su palabra presentándose en Lucca junto con su esposa Nicole Daza y su madre Viviana para pasar una tarde con las niñas y niños de la empresa Virtus Lucca que confiaron en él a los 18 años -de 2012 a 2014- cuando Todavía soñaba con convertirse en campeón de salto de longitud. Aparentemente sereno, a pesar de la reciente separación del entrenador Paolo Camossi (“buscaba un cambio, algo que me impulsara”), Jacobs se entregó durante mucho tiempo a preguntas y peticiones de autógrafos, confirmándose a gusto en el papel de motivador. . “Virtus Lucca es para mí un segundo hogar, como una segunda familia. Con esta camiseta logré mi primer récord italiano en salto de longitud, lo que me abrió el camino al profesionalismo. Te prometo que volverás muy pronto”, concluyó la campeona olímpica en 100m y 4x100m. Un día lleno de emociones en un ambiente bonito y lleno de energía.
20 de septiembre – 22.43 h
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