La Estrategia de Israel en Jerusalén Este: Desalojos y Demoliciones
La Historia de Fakhri Abu Diab
Fakhri Abu Diab ha luchado durante décadas por su hogar en Jerusalén Este. Sin embargo, hace dos años, cuando las autoridades israelíes llegaron con bulldozers, no pudo evitar la demolición de su casa. Hoy, su vida se desenvuelve entre escombros, recordando un pasado que se desmorona. “Están tratando de borrar mis recuerdos, mi infancia, mi historia”, expresó, con lágrimas en los ojos.
Expansión de la Presencia Judía
Desde la ocupación de Jerusalén Este en 1967, Israel ha implementado políticas para aumentar la presencia judía en esta área crucial del conflicto israelo-palestino. Activistas sostienen que estas acciones se han intensificado en los últimos años, especialmente después de que la presión estadounidense disminuyera y la atención internacional se desplazara hacia otros conflictos en Gaza y el Líbano.
En 2025, más de 260 hogares fueron demolidos, representando un aumento del 70% en comparación con los años anteriores. Aviv Tatarsky, investigador de Ir Amim, una organización antasentamientos, afirmó que “la intensidad y el alcance de estas políticas son sin precedentes”.
Aprobación Desigual de Permisos
Pese a que los palestinos en Jerusalén Este son elegibles para la ciudadanía israelí, el proceso es arduo y muchos optan por no solicitarlo, lo que limita sus opciones para impugnar políticas de vivienda. En 2022, se aprobaron cerca de 9,000 permisos para residentes judíos, mientras que apenas 700 fueron concedidos a palestinos, que constituyen aproximadamente el 40% de la población de la ciudad.
Los activistas de derechos humanos señalan que las autoridades restringen severamente el crecimiento de las comunidades palestinas, haciendo casi imposible obtener permisos de construcción. Cuando los palestinos construyen sin autorización, enfrentan la amenaza constante de demoliciones.
Al-Bustan: Un Vecindario en Peligro
El barrio de Abu Diab, conocido como al-Bustan, se encuentra cerca de importantes sitios religiosos, incluidos el Monte del Templo y la Mezquita de Al-Aqsa. La municipalidad de Jerusalén justifica las demoliciones alegando que estas construcciones fueron realizadas sin permisos en zonas no designadas para viviendas. Sin embargo, los residentes argumentan que es casi imposible obtener dichos permisos.
Abu Diab, quien ha estado en una batalla legal desde 2004, ha visto cómo su hogar fue arrasado en febrero de 2024. Hoy reside en una casa móvil instalada entre escombros, con la incertidumbre de ser desalojado en cualquier momento.
Desalojos y Reasentamientos
Casos como el de Zuhair al-Rajabi reflejan un panorama inquietante. Después de más de una década de litigios, él y su familia fueron desalojados en enero por fallo de la Corte Suprema de Israel. Al igual que muchos otros, enfrenta precios de vivienda excesivos y se siente impotente ante la situación.
El aumento de desalojos en barrios como Batan al-Hawah ha sido alarmante, con un pico en marzo de 2024, donde se reportaron 15 familias desalojadas en un corto período. Las leyes en Israel permiten que los grupos de colonos reclamen propiedades que pertenecieron a judíos antes de 1948, mientras que los palestinos despojados de sus hogares no pueden regresar.
La Resistencia y el Futuro
Los grupos de derechos humanos argumentan que existe una clara colaboración entre organizaciones de colonos y las instituciones estatales, basada en leyes discriminatorias. Estos desalojos no solo buscan consolidar la presencia judía en la zona, sino que también son parte de un esfuerzo más amplio para judaizar Jerusalén Este.
Mientras tanto, personas como Khalil Basbous, quien fue desalojado en enero, continúan la lucha por sus hogares y sus recuerdos. “Es mío”, dice con confianza, tocando un olivo que plantó frente a su casa. “No tengo dudas de que volveré”.
Conclusión
La situación en Jerusalén Este es un reflejo de un conflicto más profundo en el que la historia personal y colectiva se entrelazan con las políticas estatales. A medida que se intensifican los desalojos y demoliciones, la comunidad internacional observa en un escenario donde la paz parece una meta distante.

