Irán convoca a embajadores europeos tras designación de los Guardianes de la Revolución como “terroristas”
El 2 de febrero de 2023, Irán anunció la convocatoria de los embajadores europeos en Teherán. Este movimiento responde a la decisión de la Unión Europea (UE) de clasificar a los Guardianes de la Revolución como una “organización terrorista”. Esta acción se produce en un contexto de creciente tensión tras la feroz represión de las manifestaciones en el país.
Reacción inmediata de Irán
Según Esmaïl Baghaï, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, los representantes de todos los estados miembros de la UE con embajadas en Teherán fueron convocados. Baghaï mencionó que esta medida es solo un primer paso y que se anticipan represalias adicionales por parte del régimen iraní.
Contexto de la designación de terroristas
La decisión de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE fue tomada en respuesta a la brutal represión de las manifestaciones populares en enero. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que el término “terrorista” describe adecuadamente a un régimen que asesina a su propia gente en el contexto de la protesta.
Kaja Kallas, la jefa de la diplomacia de la UE, comentó que “todo régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos trabaja a su propia pérdida”. Este tipo de declaración resalta la presión internacional sobre el régimen iraní en un momento crítico.
La respuesta de Teherán
Abbas Araghchi, el jefe de la diplomacia iraní, calificó la designación de los Guardianes de la Revolución como “una error estratégico mayor”. Además, Gholamhossein Mohseni Ejei, jefe del poder judicial en Irán, advirtió que Europa “sufrirá las consecuencias” de esta decisión, que catalogó como “insensata”. Esta retórica indica que Irán considera estas medidas como agresiones directas.
La situación de los derechos humanos
Los Guardianes de la Revolución son vistos como el brazo armado del régimen. Según la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), más de 42,000 personas han sido arrestadas durante las protestas recientes, que en su mayoría fueron pacíficas. El número de muertos ha alcanzado cifras alarmantes, con más de 6,713 confirmados, aunque se estima que el total podría superar los 17,000.
Las autoridades iraníes, por su parte, reconocen un elevado número de muertes, pero argumentan que la mayoría corresponde a fuerzas de seguridad o civiles afectados por “terroristas”, una acusación que Teherán atribuye a conspiraciones extranjeras, principalmente de Estados Unidos e Israel.
Conclusiones
La confrontación entre Irán y la Unión Europea en torno a la clasificación de los Guardianes de la Revolución como una organización terrorista no solo subraya la crisis de derechos humanos en Irán, sino que también complica las relaciones diplomáticas. Las amenazas de represalias de Irán indican un clima de tensión que podría escalar si no se gestionan adecuadamente las diferencias. Este desarrollo es crucial para entender la dinámica actual en Oriente Medio y las implicaciones geopolíticas más amplias.



