
GIUSEPPE CACACE / AFP
Photo de cargo au large de la ville côtière de Fujaïrah, dans le détroit d’Ormuz, le 25 février 2026.
La Estrategia de Irán en el Golfo
En la actualidad, el conflicto en el Golfo Pérsico ha superado el ámbito puramente militar para centrarse en un terreno crítico: la energía. En la noche del 18 al 19 de marzo, Irán llevó a cabo una serie de ataques que impactaron en instalaciones estratégicas de la región.
Incidentes recientes
Uno de los ataques más significativos ocurrió en Qatar, donde un complejo de gas clave sufrió “daños considerables”. En tanto, en Arabia Saudita, cinco drones sobrevolaron instalaciones energéticas, aunque las fuerzas de defensa lograron interceptarlos antes de que causaran daños.
La creciente preocupación es palpable: las infraestructuras que sustentan el suministro de petróleo y gas a gran parte del mundo están siendo atacadas, lo que podría tener repercusiones globales.
Impacto Marítimo y Económico
La tensión no se limita a las instalaciones en tierra. En el golfo de Omán, un incidente involucró un navío que fue impactado, provocando un incendio a bordo cerca del estrecho de Ormuz. Este estrecho es crucial, ya que es un punto de tránsito vital para la industria petrolera mundial, y cualquier incidente puede desatar una crisis económica significativa.
Cambio en la Estrategia de Combate
El reciente enfoque en atacar infraestructuras energéticas marca un cambio de estrategia de Irán. Previo a estos ataques, las acciones se centraban mayormente en objetivos militares y personalidades del poder. Ahora, el eje del conflicto se ha trasladado a los fundamentos económicos de los países implicados.
Téhéran ha advertido que si estos ataques continúan, las represalias serán incluso más severas, lo que incrementa las tensiones y las expectativas sobre una escalada en el conflicto.
Reacciones Internacionales
Como respuesta a este escalamiento, las reacciones políticas se han vuelto más fértiles. El presidente francés, Emmanuel Macron, destacó en Twitter sus conversaciones con líderes internacionales, sugiriendo un moratorio inmediato sobre los ataques a infraestructura civil, especialmente en lo que respecta a energía y recursos hídricos.
Consecuencias Globales
A medida que el conflicto se expande, los mercados de energía ya están sintiendo los efectos. Con el costo del combustible volviendo a ser un tema central en varias naciones, la estabilidad económica mundial podría estar en peligro.
En resumen, al atacar las instalaciones energéticas y las rutas marítimas, el conflicto en el Golfo está evolucionando, convirtiéndose en un desafío directo para el equilibrio económico global, especialmente considerando que el estrecho de Ormuz se encuentra casi paralizado.




