La crisis de la filière del kiwi en el Adour
Impacto del cambio climático
La producción de kiwi en la región del Adour, que se sitúa entre las Landes y los Pirineos Atlánticos en Francia, enfrenta un desafío sin precedentes debido a las inclemencias meteorológicas. Según Stéphane Malfatti, un cultivador local, la creciente cantidad de precipitaciones ha llevado a grandes pérdidas en su producción. “El kiwi necesita agua, pero un exceso puede ahogarlo”, afirma Malfatti, quien ha tenido que arrancar casi un tercio de sus plantaciones.
Aumento de las precipitaciones
Jean-Marc Poigt, presidente de la Organización de Defensa y Gestión del Kiwi de Adour, destaca que la región ha pasado de recibir 1,200 mm a 2,000 mm de agua al año en las últimas tres décadas. Esto no solo ha creado niveles de agua insostenibles para las raíces de los kiwis, sino que también se ha combinado con olas de calor que afectan la salud de las plantas.
Disminución alarmante de la producción
La producción de kiwi en esta región ha caído drásticamente, pasando de 22,800 toneladas en 2013 a solo 5,000 toneladas este año, lo que representa una disminución del 80%. Esta disminución es preocupante para los 350 productores locales que dependen de la cosecha de variedades como el Kiwi Gold y el Hayward, este último con la certificación de Label Rouge y indicación geográfica protegida.
Adaptaciones para sobrevivir
Innovaciones en el sistema radicular
Para enfrentar esta crisis, los productores están implementando nuevas técnicas. Una de ellas es el uso de porta injertos, que consiste en injertar kiwi en plantas con sistemas radiculares más robustos. Existen tres tipos de porta injertos: Roki, Jackson y Bounty. Según Malfatti, este método ya ha mostrado resultados positivos en países como Nueva Zelanda, Italia y China.
Proyectos promisorios
Malfatti ha plantado estos injertos en 1.5 hectáreas de su terreno. Aunque todavía son pequeños, los productores tienen esperanzas en su crecimiento. Por su parte, Poigt también ha comenzado a experimentar con porta injertos en su explotación y ha notado que los primeros brotes están apareciendo, lo que es prometedor.
Costos y búsqueda de apoyo
Implementar estos métodos innovadores no es barato. El costo de plantar 600 porta injertos puede ascender a entre 8,000 y 10,000 euros. Por esta razón, la filière del kiwi en Adour hace un llamado urgente a las autoridades públicas para recibir apoyo y garantizar la sostenibilidad de esta valiosa industria local.
Conclusiones
La crisis que enfrenta la filière del kiwi en el Adour es un claro ejemplo de cómo el cambio climático puede afectar la agricultura. Las nuevas técnicas de cultivo ofrecen esperanza, pero se necesita un esfuerzo conjunto para ayudar a los productores a adaptarse y prosperar. El futuro de esta industria dependerá de la capacidad de los agricultores para innovar y de la respuesta de los gobiernos en el apoyo a estas iniciativas.
